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“Violaciones“ que al Consejo de Seguridad de la ONU no le importan

agosto 6, 2021
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Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (fotografía representativa)

A petición de la Autoridad Palestina (AP), el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas fue convocado nuevamente para celebrar una sesión para discutir las “violaciones“ y “agresiones” israelíes contra los palestinos. La Autoridad Palestina también exigió que el Consejo de Seguridad discuta el supuesto “asedio” israelí en curso, sobre la Franja de Gaza gobernada por Jamás.

Tales sesiones del Consejo de Seguridad se han vuelto rutinarias y casi siempre terminan con declaraciones denunciando a Israel, después de escuchar quejas de funcionarios de la Autoridad Palestina, sobre las supuestas “violaciones” y “agresiones” de Israel.

Sin embargo, la reunión del Consejo de Seguridad que se celebró la semana pasada, no escuchó una sola palabra sobre las violaciones de derechos humanos; y las agresiones cometidas por la Autoridad Palestina en Cisjordania [Judea y Samaria] y Jamás en la Franja de Gaza; sobre su población civil.

El Consejo de Seguridad no escuchó noticias de más de 75 palestinos: usuarios de las redes sociales, activistas políticos y periodistas; que fueron arrestados por las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina en Cisjordania; solo en las últimas semanas.

Los arrestos se produjeron en respuesta a protestas generalizadas por la muerte del activista anticorrupción Nizar Banat, que, según informes, fue asesinado a golpes por agentes de seguridad palestinos que allanaron su casa, en la ciudad de Hebrón.

El Consejo de Seguridad no escuchó los testimonios de muchos de los detenidos por las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina; ni los detalles de las diversas formas de tortura a las que fueron sometidos durante su encarcelamiento. Las mujeres fueron arrastradas por el cabello, sometidas a acoso sexual y golpeadas con palos, por agentes de seguridad de la Autoridad Palestina. Algunas de las mujeres y periodistas se quejaron de que los agentes que las golpearon, también les robaron sus teléfonos móviles y cámaras para evitar que documentaran las protestas contra la muerte de Banat.

Banat, el activista anticorrupción y crítico vocal del liderazgo de la Autoridad Palestina, fue presuntamente asesinado a golpes el 24 de junio por más de 20 agentes de seguridad palestinos.

Ha pasado más de un mes desde el brutal asesinato, pero el Consejo de Seguridad no ha encontrado tiempo para abordar este grave incidente. ¿Por qué el Consejo de Seguridad no ha celebrado una sesión de emergencia para condenar a los líderes palestinos? Porque Banat fue asesinado por agentes de seguridad de la Autoridad Palestina, no por soldados israelíes.

En vísperas de la reunión del Consejo de Seguridad, la Autoridad Palestina intensificó su represión de las libertades públicas, incluida la de los medios de comunicación; evidentemente como parte de un intento de silenciar a sus críticos y evitar que el mundo se entere de las medidas represivas de las fuerzas de seguridad palestinas; contra su propia gente.

Se envió a oficiales de seguridad palestinos a cerrar las oficinas de J-Media, una agencia de noticias palestina privada en Ramallah propiedad del periodista Ala al-Rimawi. La razón oficial dada para el cierre fue: que la agencia no había obtenido una licencia adecuada del Ministerio de Información palestino. Sin embargo, Rimawi fue arrestado hace unas semanas por las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina bajo sospecha de participar en protestas por el asesinato de Banat e “insultar” a altos funcionarios palestinos.

Los periodistas palestinos que viven bajo la Autoridad Palestina en Cisjordania continúan quejándose de que las fuerzas de seguridad palestinas, los atacan e intimidan regularmente. Este cargo, sin embargo, obviamente no es considerado por el Consejo de Seguridad o la Asamblea General de la ONU como una violación de los derechos humanos o una agresión. ¿Por qué? Porque los perpetradores son palestinos; no israelíes.

La Coalición Palestina para la Responsabilidad e Integridad (AMAN), dijo que recibió información de los servidores públicos de la Autoridad Palestina, que hablaron sobre amenazas e intimidación por expresar sus puntos de vista en público.

«Varias instituciones públicas han emitido instrucciones verbales, según las cuales varios miembros del personal fueron amenazados con el despido de la función pública», dijo AMAN. «Estas irregularidades afectan a cualquier funcionario que comente en las redes sociales o participe en asambleas pacíficas, denunciando la muerte del activista político y social Nizar Banat».

El grupo dijo que envió una carta al Primer Ministro de la Autoridad Palestina, Mohammad Shtayyeh, subrayando la importancia de despolitizar el servicio civil y hacerlo neutral. «Se debe respetar el derecho de todos los palestinos a la libertad de opinión y expresión», escribió en la carta.

No hace falta decir que la advertencia de AMAN y otros grupos palestinos de derechos humanos, no llegó al Consejo de Seguridad, ni a las páginas de los principales periódicos occidentales.

El Consejo de Seguridad y el resto de la comunidad internacional seguirán ignorando, no solo lo que la Autoridad Palestina está haciendo con su pueblo en Cisjordania; sino también las violaciones de derechos humanos cometidas por Jamás en la Franja de Gaza.

Las víctimas palestinas y los grupos de derechos humanos pueden seguir gritando todo lo que quieran, pero sus voces y quejas nunca llegarán a los pasillos de la ONU en Nueva York.

Indudablemente, el Consejo de Seguridad no ha oído hablar del caso de Emad Al-Tawil; un palestino de 27 años que murió el 25 de junio tras ser golpeado por agentes de seguridad de Jamás. Tawil era un residente del campo de refugiados de Nuseirat en la Franja de Gaza.

La Comisión Palestina Independiente de Derechos Humanos (CIDH, por sus siglas en inglés) ha pedido a Jamás que investigue las circunstancias de su muerte.

Según la CIDH, el 25 de julio una fuerza policial de Jamás fue a la casa de Hosni Al-Tawil en el campo de Nuseirat.

«Cerca de 15 integrantes entraron a la casa y comenzaron a registrarla por completo, y la búsqueda se prolongó durante aproximadamente una hora», según testimonios obtenidos por la CIDH. «Durante el registro, miembros de la familia Al-Tawil vinieron y trataron de entrar, pero la policía se lo impidió; y agredieron a Emad Abdul Aziz Al-Tawil empujándolo, golpeándolo con puños y palos por todo el cuerpo».

Aproximadamente 30 minutos después de que la fuerza se fue, Al-Tawil comenzó a quejarse de dolor en el pecho y dificultad para respirar. Después de que vomitó, miembros de su familia lo llevaron a una clínica cercana, donde fue declarado muerto.

El Consejo de Seguridad, las organizaciones internacionales de derechos humanos y los periodistas, probablemente no se enteraron del caso de Hassan Abu Zayed; un palestino de 27 años de la Franja de Gaza que fue asesinado a tiros por los “guardias fronterizos” de Jamás, el 23 de julio. Abu Zayed estaba en un automóvil con dos de sus amigos cuando los milicianos de Jamás abrieron fuego contra ellos con el pretexto de que no se detuvieron en un puesto de control.

La CIDH ha pedido una investigación penal integral sobre el caso. El grupo también ha exigido que Jamás permita a los activistas de derechos humanos visitar a los amigos del difunto, que han sido detenidos por Jamás y que son los principales testigos del incidente.

Del mismo modo, el Consejo de Seguridad nunca fue convocado para realizar una sesión de emergencia para discutir el caso de Shadi Nofal, de 41 años, quien murió en una detención por Jamás el 5 de julio.

Según la documentación de la CIDH, la salud de Nofal se deterioró y fue trasladado al Hospital de Mártires de Al-Aqsa, donde recibió una reanimación cardíaca antes de ser ingresado en la unidad de cuidados intensivos. Dos días después, fue dado de alta y permaneció en observación. Fue devuelto a prisión y en la mañana del 5 de julio fue readmitido en la unidad de cuidados intensivos, donde fue declarado muerto.

Los miembros del Consejo de Seguridad mientras tanto, llevan su obsesión injustificada contra Israel a nuevas alturas, cuando los palestinos son llevados a prisión o al cementerio a manos de la Autoridad Palestina y de Jamás.

 

Traducido por Pablo Souza – Voluntario en Puentes para la Paz
Revisado por Raquel González – Coordinadora Centro de Recursos Hispanos

 

Publicado en agosto 6, 2021

Fuente: Porciones de un artículo por Khaled Abu Toameh, originalmente publicado por el Instituto Gatestone, el 3 de agosto de 2021. (El vocabulario respecto al tiempo ha sido modificado para reflejarse en nuestra publicación del día de hoy). Puedes ver el artículo original en este link.

Fotografía por: UN Photo/Eskinder Debebe/flickr.com

Fotografía con licencia: Flickr