Posible Tratado de Defensa Mutua entre Estados Unidos e Israel

septiembre 23, 2019
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Comandante de la Fuerza Aérea estadounidense Lisa Franchetti saludando al Comandante de la Fuerza Aérea israelí Amikam Norkin durante unos ejercicios aéreos en conjunto en 2018.

Estados Unidos e Israel podrían avanzar hacia la formación de un tratado de defensa mutua, según un texto por Twitter del presidente de Estados Unidos Donald Trump y comentarios del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Dicha idea ya ha sido considerada varias veces en el pasado y rechazada. Ambas partes son cautelosas en hacer compromisos indeseables que limiten su libertad de acción. Si resulta posible cosechar las ventajas y minimizar los riesgos que conlleva un tratado de esta índole, podría ser beneficioso para ambos.

Israel siempre se ha reservado el derecho de no intervenir en conflictos que no afecten directamente a Israel, además de preservar su independencia en toma de decisiones. Sobre todo, ha defendido el principio de que Israel debe poder defenderse por sí mismo cuando lo estime necesario.

La estrecha cooperación de seguridad entre los dos países proviene de una afinidad ideológica, intereses compartidos y compromisos mutuos por la seguridad del otro (mientras también distinguen entre sus respectivas capacidades y su estatus).

Las circunstancias políticas y de seguridad hoy día difieren considerablemente de aquellas en cuyo contexto la idea de un pacto fue contemplada en el pasado. La intensidad y la complejidad de las amenazas han aumentado significativamente, y a la luz de la actividad frenética de Irán en toda la región (en Siria, Irak, Líbano, Gaza y Yemen), la distinción entre amenazas cercanas y distantes se ha erosionado.

Al mismo tiempo, el grado en que ambos países se asemejan respecto a la identificación de amenazas, determinación de objetivos y su forma de enfrentarlas no tiene precedentes. Eso es cierto tanto respecto a la amenaza nuclear y regional planteada por el régimen islámico en Irán como a la lucha contra el Islam radical sunita en sus diversas formas.

También es cierto en el contexto palestino, mientras se completan los preparativos para difundir el “Plan de Trump,” junto con sus esfuerzos por convencer a los palestinos de que adopten una narrativa que esté vinculada a la realidad, lo que permitiría más progreso en el proceso de paz.

Por lo tanto, un tratado de defensa mutua entre Estados Unidos e Israel podría ayudar a promover los objetivos comunes de ambos estados, sobre todo para disuadir y frenar la actividad de Irán. Declararía a Teherán que la agresión contra Israel es equivalente a la agresión contra Estados Unidos, la que provocaría fuertes contramedidas estadounidenses.

Al mismo tiempo, una redacción adecuada de dicho pacto debería dejar espacio para que ambas partes tomen sus propias decisiones e iniciativas. Debería requerir consultas conjuntas, mientras preserva la independencia de ambas partes en la toma de decisiones en caso de desacuerdo; reforzar el principio de que Israel debe poder continuar defendiéndose por sí solo, en lo que le sea posible; y no debe poner nuevos límites a la capacidad de Israel en desarrollar vínculos con otros estados importantes como China y Rusia.

En conclusión, la respuesta a la pregunta de que si un tratado de defensa con Estados Unidos sea bueno para Israel depende más bien de los detalles, y las conversaciones sobre los detalles aún están por llegar (después de que el nuevo gobierno israelí esté en su lugar). La buena voluntad estadounidense podría ayudar en la elaboración del texto para que justifique dicho pacto, y parece que actualmente existe esa buena voluntad en la Casa Blanca.

MOTIVO DE ORACIÓN: Ore por quienes toman las decisiones y redactan los detalles del propuesto tratado de defensa mutua, tanto en Israel como en Estados Unidos. Ore para que Dios les dirija en la elaboración del acuerdo de modo que ambos países sean fortalecidos contra las amenazas que se avecinan.

VERSO BÍBLICO: “Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor pago por su trabajo. Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero; pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante!” (Eclesiastés 4:9-10).

 

Traducido y adaptado por Teri S. Riddering
Coordinadora PPP Centro de Recursos Hispanos

Publicado en septiembre 23, 2019

Fuente: Porciones de un artículo por Centro para Asuntos Públicos en Jerusalén (Jerusalem Center for Public Affairs), 19 de septiembre de 2019

Fotografía por: Official U.S. Navy Page/wikimedia.org