Alimenta a un Niño

Ayudamos a construir el futuro de Israel equipando a los niños con herramientas necesarias para triunfar.
Estos niños necesitan más que un almuerzo. Necesitan saber que son amados y recordados. Tu apoyo les proporciona nutrición, útiles escolares, mochilas y ánimo que fortalece su futuro.

Tú puedes ayudar

Invierte en la esperanza de los niños israelíes de familias necesitadas, ayudándolos a romper el ciclo de la pobreza. Tu compromiso de un año les ayuda a no quedar en desventaja, proveyendo almuerzos nutritivos cada día escolar y todos los libros de texto; cubriendo excursiones y actividades extraescolares y una mochila llena de material escolar.

Donativo

Midiendo Nuestro Impacto en Israel

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Niños actualmente en el programa

11

Escuelas que participan en el programa Alimenta a un Niño

612

Niños que han egresado del programa con éxito

Historias de nuestra comunidad

Graduado en secundaria

Poco después de la guerra de 12 días, visitamos una de las escuelas secundarias donde "Alimenta a un Niño" patrocina a varios estudiantes. Mientras estábamos allí entregando cestas de cumpleaños en la oficina principal, entró una joven que había sido parte del programa "Alimenta a un Niño" durante muchos años. Acababa de graduarse de la secundaria con honores unos días antes y vino específicamente para agradecer a Puentes para la Paz por el apoyo que había recibido a lo largo de los años. Su madre la acompañaba, y juntas expresaron su sincera gratitud por las comidas calientes diarias, las contribuciones para los libros de texto, la mochila al inicio de cada año escolar, los materiales escolares y la cesta de cumpleaños anual. Como madre soltera que cría a sus hijos sola, la ayuda significó mucho más para ella. Al final de la visita, uno de nuestros voluntarios le preguntó susurrando a la joven graduada si podía darle un regalo especial de graduación: un collar de oro con la Estrella de David, el mismo que llevaba el voluntario. Los ojos de la joven se llenaron de lágrimas mientras aseguraba que le encantaría recibirlo. Luego preguntó si podía abrazar al voluntario. Las lágrimas brotaron de ambos mientras compartían un momento hermoso y emotivo. ¡Gloria a Dios por encuentros tan dulces como este!

¡Jag Sameaj!

Aquí en Israel nos encanta celebrar, ¡especialmente cuando tenemos la oportunidad de festejar con los increíbles niños de nuestro programa "Alimenta a un Niño"! Aprovechando el mes de marzo , en el que se celebra la fiesta de Purim, que conmemora la liberación del pueblo de Dios del mal, compramos un gran número cestas de dulces de Purim para los niños y las entregamos disfrazados. ¡A los niños les encanta vernos vestidos con disfraces y celebrar con nosotros! También entregamos algunas cestas después de la fiesta, y al pedirles que nos contaran de qué iban disfrazados, pudimos comprobar su gran alegría y su creatividad. Algunos se mostraban demasiado tímidos, mientras que otros no podían esperar para contarnos que eran Superman o Batman.

Clases de Yudo en Kiryat Ekron

Este mes, la vuelta a la escuela después de las vacaciones de verano resultó maravillosa. El año pasado, nuestra escuela en Kiryat Ekron pudo ofrecer clases de judo para los niños de nuestro programa. Durante todo el año pudimos saber cuánto disfrutaban las sesiones y cómo su confianza había crecido notablemente. Al llegar a la escuela, nos llevaron al gimnasio, donde todos los niños esperaban pacientemente. De pronto, el tema musical de Rocky empezó a sonar en la sala mientras los niños realizaban una rutina de cinco minutos, demostrando las habilidades que habían aprendido. Fue increíble ver a niños que antes eran demasiados tímidos participar con seguridad y mostrar con orgullo lo que ahora sabían hacer. Después, pudimos repartir los materiales escolares necesarios para el próximo año. Aunque fue una experiencia muy grata y alegre, la visita también tuvo su parte difícil. Mientras estábamos allí, sonó la sirena en la escuela; gracias a Dios, era solo un simulacro y no un ataque. La maestra nos explicó que realizan un simulacro todos los días, para que los niños no se asusten si ocurre de verdad, sino que sepan exactamente qué hacer y para que no se estresen. También conocimos a dos hermanos que se unieron recientemente a nuestro programa. Sus padres murieron en el festival Nova y ahora viven con su abuela. Gracias por su apoyo y por la manera fiel en que respaldan a los niños de Israel. Estar aquí en estos tiempos es fundamental: no solo para celebrar nuevos logros y crecimiento, sino también para acompañar y animar en medio de las dificultades. Para ser una luz que brilla para los niños, a través de la cual se sienten amados y sostenidos.

Lo que más me gusta en el mundo

El equipo de "Alimenta a un Niño" quiere compartir una historia conmovedora sobre un niño etíope de nuestro programa. Ha crecido en una familia de seis personas con dificultades económicas y forma parte del programa desde 2021. Este año está terminando cuarto grado de primaria. Al recibir su cesta de cumpleaños, decidió escribir una carta a sus donantes. Decía: “Gracias por ayudarme todos estos años, por ayudarme en mis luchas y por darme cosas que me ayudan”. Cuando el equipo de "Alimenta a un Niño" estaba creando los perfiles de los niños, su perfil destacó entre cientos. Escribió: “Lo que más amo en el mundo son mis amigos… Lo que más me gusta es jugar con mis amigos y dibujar… Mi sueño para el futuro es tener más amigos…”. Al leerlo, pudimos sentir la soledad en el corazón de este precioso niño, mientras anhelaba tener más amigos. En medio de sus dificultades en la escuela, ha conseguido sus libros de texto como los demás niños y ha podido disfrutar de una comida caliente cada día. Ha podido participar en programas extraescolares y asistir a excursiones con sus amigos gracias al amor y apoyo generoso de los donantes. Agradecemos profundamente a todos los donantes de todo el mundo por su corazón dispuesto a apoyar a Israel, porque esa es la razón por la que servimos: sembrar semillas del amor de Dios que impacten ahora y para siempre.

¡Todá!

El equipo de "Alimenta a un Niño" tuvo la maravillosa oportunidad de entregar un regalo y una carta de un donante a un niño en Beit Shemesh. El niño, muy curioso, nos preguntó mientras recibía el regalo: "¿Por qué esta persona (el donante) sabe de mí?" . La coordinadora le explicó que, a través de su perfil, los donantes pueden conocer su historia. Sus padres se habían divorciado y su madre lo estaba criando sola a él y a sus hermanos. Por esa razón, fue algo muy especial para él recibir un regalo de alguien más, ¡incluso de una persona que no conoce! Exclamó: "¡Todá!" (gracias) mientras salía del salón con una gran sonrisa en el rostro. Durante el recreo, lo vimos sosteniendo la carta del donante con mucho cariño, apretándola contra su brazo mientras jugaba con sus amigos. Eso mostraba cuánto significaba para él haber recibido esa carta de un donante cristiano que le extendió la mano ofreciéndole lo que realmente necesitaba: amor y cuidado. Estamos profundamente agradecidos por poder presenciar cómo las semillas del amor están siendo sembradas en los corazones de los niños de Israel en este tiempo, gracias al generoso apoyo de cristianos de todo el mundo.

Un regalo generoso

Fue un verdadero placer y una gran alegría poder hacer entrega de un generoso regalo: un ordenador portátil, a una niña etíope de quinto grado en Beit Shemesh. Una pareja de donantes, con mucho cariño, se aseguró de que recibiera un portátil de buena calidad para que pudiera hacer uso de él durante mucho tiempo. El equipo de "Alimenta a un Niño" le transmitió el amor y el cuidado de los donantes por ella y su deseo de que tenga éxito en sus estudios. Estaba emocionada y a la vez abrumada, ya que no esperaba recibir un regalo tan especial. Al final, se acercó, nos dio un abrazo y dijo: "¡Todá (gracias)!", con una dulce sonrisa en su rostro. La coordinadora de la escuela también se conmovió profundamente al ser testigo del amor de los cristianos. Estamos muy agradecidos por todos los donantes que constantemente muestran el amor de Dios a los preciosos niños de Israel a través de sus generosas donaciones. Su apoyo está impactando realmente los corazones del pueblo de Israel. El equipo de "Alimenta a un Niño" también quiere compartir una pequeña pincelada de lo mucho que vistazo se emocionan los niños de nuestro programa al recibir sus cestas de cumpleaños. Entregamos cestas de cumpleaños en once escuelas cada mes o cada dos meses, según la situación en Israel. Un niño de quinto grado anhelaba tanto recibir la suya que pasaba por la oficina de la escuela todos los días para preguntar cuándo le tocaría. Una niña de segundo grado en Karmiel corrió a la oficina del director para preguntarnos por su cesta. Fue muy tierno, porque en realidad aún faltaba un mes para su cumpleaños, así que le prometimos llevarle una en nuestra próxima visita (¡y así lo hicimos!). Otra niña, que ha formado parte de nuestro programa durante seis años, nos contaba llena de felicidad que tiene una colección de botellas de agua de "Puentes para la Paz" en su casa. Cada regalo de los donantes de todo el mundo trae mucho más amor y alegría a la vida de todos estos pequeños tan especiales en Israel del que podemos llegar a comprender. Agradecemos profundamente el corazón y la generosidad de cada donante.

Un acto de bondad

Este mes fue muy especial, ya que el equipo de "Alimenta a un Niño" tuvo la oportunidad de visitar una escuela para entregar una única tarjeta de saludo de un donante para a una niña. Esperamos con paciencia mientras el personal de la escuela la llamaba para que saliera de su clase, sin saber cuál sería su reacción. Cuando recibió la tarjeta, no podía entender por qué alguien le enviaría algo así, de la nada. Seguía preguntándole a la coordinadora: "¿Para qué es este regalo? ¿Por qué?". No lograba comprender por qué estaba recibiendo una tarjeta sin ninguna razón aparente. La coordinadora la tranquilizó con ternura, explicándole que la tarjeta era una muestra de cariño de alguien que quería que supiera que ella era importante. Lo que hizo el momento aún más conmovedor fue el contenido de la tarjeta. Estaba personalizada: mencionaba cuánto disfrutaba la clase de educación física y la animaba a seguir esforzándose en sus estudios de la Torá (Gén.–Deut.). La niña quedó asombrada. ¿Cómo podía alguien saber esos detalles sobre ella? La coordinadora le recordó que ella misma los había escrito en su perfil, que había sido enviado al donante, quien realmente se preocupaba y recordaba sus intereses y luchas. Sabía que el gesto no estaba ligado a un cumpleaños ni a una ocasión especial. Era algo sencillo y, a la vez, profundo: un acto de bondad y amor por parte del donante, que le mostró que había alguien ahí fuera que se preocupaba lo suficiente por ella como para acercarse y hacerla sentir especial.

Una Cesta para Recién Nacido

Este mes, el equipo de "Alimenta a un Niño" tuvo la maravillosa oportunidad de entregar una Cesta para Recién Nacido a una de las coordinadoras en una escuela de Beit Shemesh. Mientras visitábamos la escuela para entregar las cestas de cumpleaños, la coordinadora nos compartió su historia: estaba pasando por un tiempo difícil, pero también vivía una gran alegría, ya que su hija había dado a luz a un niño apenas unos días antes. Al ver esa mezcla de tristeza y gozo, como cristianos quisimos celebrar esta nueva vida, traer alegría y demostrarle un cuidado y amor especial. Así que planeamos visitarla la semana siguiente, ya que de todas formas estaríamos en la misma zona. Llegó el momento en que nos detuvimos en la escuela y la sorprendimos con nuestra visita. Se quedó asombrada al vernos y al recibir la Cesta para Recién Nacido para su nieto. Después, comenzó a descubrir cada uno de los artículos que habíamos incluido —desde un peluche hasta ropita de bebé— con una sonrisa llena de ternura. Nos dijo: "Ustedes han tocado mi corazón profundamente. La semana pasada, cuando vinieron, me escucharon y mostraron su sensibilidad y cuidado. No me lo esperaba. Han ido más allá de lo que imaginaba. Muchas, muchas gracias". Le contamos que todos los artículos de la cesta provenían de cristianos en Canadá y de otras partes del mundo. Seguimos visitándola cada mes, pero este regalo especial se convirtió en algo personal para ella y le demostró que también es cuidada y recordada por cristianos de todo el mundo. Agradecemos de corazón a todos los donantes que hacen posible mostrar amor y cuidado extra a las personas en Israel, ¡aquellos a quienes el Señor ama profundamente!

Cartas de agradecimiento

Es un momento de gran alegría poder compartir algunas de las sentidas cartas de agradecimiento que los niños escriben a los donantes para expresar su gratitud a lo largo del año. Cada tarjeta muestra de manera especial cuánto ha impactado cada donación en sus vidas y cuánto amor, esperanza y paz han recibido de los cristianos de todo el mundo a través del programa "Alimenta a un Niño". Algunos de estos niños provienen de hogares monoparentales o de situaciones familiares difíciles. Cuando un niño recibe este apoyo, toda la familia puede ver y experimentar de primera mano el amor de los cristianos. Estamos profundamente agradecidos a todos los donantes alrededor del mundo que se han comprometido a mostrar el amor y el respaldo de Dios, ayudando a transformar la percepción sobre el cristianismo y contribuyendo a un impacto duradero para el futuro de Israel.

Haki

En una de las visitas regulares del equipo de "Alimenta a un Niño" a las escuelas, una coordinadora se acercó a nosotros con una petición especial. Durante las últimas semanas del año escolar y a lo largo del verano, se les ofrece a los niños la oportunidad de participar en clases de natación. Esta es una habilidad esencial para la vida y que puede incluso salvarla. La escuela solicita a los padres que contribuyan con parte del costo, ya que su presupuesto no cubre el monto total. La coordinadora nos contó la historia de uno de los niños de nuestro programa, un chico llamado Haki. Su madre es madre soltera y cría sola a sus dos hijos, en medio de una etapa muy difícil. Aunque los maestros saben que la familia está pasando por dificultades, la coordinadora habló con cariño e incluso con admiración del espíritu de la madre. Comentó que Haki siempre llega a la escuela con ropa limpia y bien planchada, es educado y trabajador. Su madre siempre se esfuerza por trabajar y proveer para su familia. No espera ayudas ni regalos, y constantemente busca mejorar su situación. Sin embargo, no podía costear las clases de natación. Además, Haki no tenía traje de baño ni nada de lo necesario para participar. En ese momento nos comprometimos a cubrir todo lo que necesitaba: traje de baño, toalla, gafas de natación, bolsa, calzado para la piscina… todo lo necesario para que pudiera asistir a las clases. Nos asociamos con Keren Shemesh, que proporcionó los fondos para pagar sus lecciones. Además, Puentes para la Paz entregó una tarjeta de regalo de 350 NIS (100 USD) para un supermercado local, junto con varias bolsas de nuestro banco de alimentos, para ayudar a la familia a cubrir sus necesidades. Ahora, Haki puede participar en las clases de natación junto a sus compañeros. Esto le ha permitido tener las mismas oportunidades que sus amigos y, al mismo tiempo, aprender una habilidad que puede acompañarlo toda la vida.

Beit Shemesh

Durante nuestras entregas de este mes, el equipo de "Alimenta a un Niño" visitó una escuela para repartir cestas de cumpleaños, regalos especiales y celebrar el Día de la Independencia disfrutando de un falafel con los niños. Al llegar, una integrante del equipo observó a una niña que sentaba sola, a diferencia de los demás niños que socializaban con entusiasmo. Reconociendo la importancia de construir relaciones y conexiones, especialmente en este tipo de entornos, decidió sentarse a su lado. A pesar de la barrera del idioma, ya que la mayoría de los niños hablaban hebreo, hizo el esfuerzo de comunicarse, valorando cualquier forma de conexión. Para su sorpresa, la niña respondió en inglés, lo que rompió inmediatamente la barrera y permitió una conversación significativa. Le compartió que era nueva en la escuela y que aún no había hecho amigos. También habló de su familia y mencionó que su abuela era bruja. Esta conversación fue muy importante, ya que no solo le brindó a la niña compañía, sino que también permitió al equipo comprender mejor su vida y su contexto. Después de la entrega, el equipo se reunió en la furgoneta y oraron juntos, pidiendo al Señor que bendijera a la niña y a su familia, ahora con una mayor comprensión de su historia y los desafíos que enfrentaba. Este encuentro reafirmó el compromiso del equipo de construir relaciones genuinas y conexiones reales con las personas a las que sirven. Nuestro equipo también viajó a Beit Shemesh para renovar la cocina de una escuela de nuestro programa "Alimenta a un Niño". Con las paredes cubiertas de moho y los suelos inundados, la tarea parecía abrumadora. Sin embargo, con perseverancia y el deseo de marcar una diferencia en la vida de estos niños, transformamos el espacio y añadimos electrodomésticos completamente nuevos. Ahora, los niños cuentan con un lugar fresco y acogedor donde disfrutar de sus comidas, siendo todo esto posible gracias a la generosidad de los donantes.

Tu BiShvat

En Tu BiShvat, el Año Nuevo de los Árboles que se celebra el día 15 del mes de Shevat, el equipo de "Alimenta a un Niño" tuvo la oportunidad de llevar alegría y amor a los niños de una manera significativa. Aunque no pudimos plantar árboles al aire libre debido al clima, aprovechamos al máximo nuestro tiempo en el interior entregando cestas de cumpleaños y regalos especiales, además de participar en diversas actividades con los niños. Nos conectamos con ellos plantando plantitas juntos, participando en actividades de clase y compartiendo nuestro amor por Israel. Nos aseguramos de que supieran que no estaban solos, que personas de todo el mundo los apoyan y se preocupan por ellos. Durante su recreo matutino, bailamos y cantamos con los niños, llenando el salón de alegría. Ver su felicidad fue increíblemente conmovedor, especialmente sabiendo que muchos de ellos tienen familiares sirviendo en las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF). Un momento particularmente emotivo ocurrió cuando una maestra se emocionó, expresando su gratitud por ver a los niños tan felices a pesar de sus circunstancias difíciles. Describió el momento así: “Los niños estaban experimentando una alegría sin reservas”. Esto nos recordó la importancia de llevar luz y positividad a la vida de los demás, especialmente en tiempos difíciles

Nuestra escuela en Karmiel

 Este mes, el equipo de "Alimenta a un Niño" entregó cestas de cumpleaños y regalos de los donantes en nuestra escuela de Karmiel. Cuando llegamos, ya se acercaba la hora del almuerzo. La directora nos recibió y conversó brevemente sobre cómo estaba funcionando el programa en su escuela. Se mostró visiblemente emocionada al mencionar las comidas calientes que podían ofrecer a los niños. Cuando se avisó de que la comida para los niños de nuestro programa estaba lista, los niños bajaron corriendo para colocarse entre los primeros de la fila, compitiendo entre ellos con sonrisas y gritos de emoción. Estaban encantados y felices porque era el día de schnitzel (filete de pollo frito). ¡La directora nos dijo que era su comida favorita de la semana! Comían tan rápido para poder repetir plato, que la directora tuvo que decirles que se sentaran y esperaran hasta que todos los demás tuvieran su comida. Fue maravilloso estar allí y ver el impacto que la comida, comprada gracias a los donantes y patrocinadores, tiene en los niños. Otra parte emocionante de esta entrega fue que pudimos presenciar el momento en que los perros de terapia visitaban las clases, como hacen varias veces a la semana. Los niños disfrutan de una sesión de juegos, escondiendo premios e interactuando con estos perros. Esto les brinda consuelo y tiene un impacto positivo en su bienestar emocional. Hubo un último detalle que hizo esta entrega aún más especial. Había tres niños que todavía no forman parte de nuestro programa, pero estamos trabajando con la escuela para incluirlos. La directora nos comentó que estos niños estaban en situaciones difíciles y solo necesitaban un poco de amor y ánimo. Gracias a donaciones no asignadas, pudimos darles a los tres una cesta de cumpleaños. Estuvimos muy agradecidos de poder llevar amor y consuelo a estos niños en un momento difícil, todo gracias a nuestros donantes de todo el mundo.

Un abrigo y ropa de invierno

Este mes, nosotros (el departamento de "Alimenta a un Niño") tenemos una historia muy especial para compartir, llena de esperanza. Una maestra de una de nuestras escuelas en Beit Shemesh nos contactó porque uno de los niños de su clase, que también forma parte de nuestro programa, estaba pasando por un momento muy difícil. Sus padres se habían divorciado recientemente y además él es diabético. Debido a la tensión entre sus padres, no estaba recibiendo el cuidado necesario, tanto en lo que respecta a la alimentación para controlar su diabetes como en la ropa adecuada para la temporada. La maestra lo había notado porque el niño llegaba a la escuela descuidado, sin abrigo ni ropa de invierno, incluso en días de lluvia. Comentó que un día llegó completamente empapado y estuvo durante toda su primera clase temblando hasta que logró secarse y calentarse. Gracias a nuestras donaciones no asignadas, pudimos entregar una cantidad significativa en tarjetas de regalo, que la maestra utilizó para ir con el niño a comprar ropa adecuada para el clima y de su talla. Con el amor de quienes dan, confiando en que sus aportaciones se usarán donde más se necesita en la vida de estos preciosos niños, pudimos marcar una diferencia significativa en la vida de este niño. Siempre recordará el día en que recibió un abrigo nuevo para mantenerse cálido y seco, zapatos nuevos para caminar, correr y jugar, y ropa que le permite integrarse y participar con sus compañeros.

Regalos de esperanza

Este mes, el equipo de "Alimenta a un Niño" realizó nuestras entregas habituales. Como siempre, llevamos cestas de cumpleaños y regalos especiales a los niños. Al llegar, el director de la escuela nos invitó a su oficina. Nos contó sobre los estudiantes y cómo algunos estaban siendo afectados de manera negativa debido a la guerra. Entregamos los sobres con los regalos especiales a la maestra que estaba con nosotros en la oficina. La maestra se mostró sorprendida y le mostró el sobre al director. Él se sorprendió de igual manera. Ambos reconocieron el nombre al instante. No sabíamos por qué estaban tan sorprendidos. Al preguntar, el director explicó que este estudiante en particular estaba pasando por un momento muy difícil en casa. Tiene siete hermanos y padece autismo de alto funcionamiento. Estaba a punto de suicidarse, pero lo atraparon justo a tiempo. Es en momentos como este que Bridges for Peace puede intervenir y mostrarle al estudiante que no ha sido olvidado. A través de los regalos y el apoyo de los donantes, podemos transmitir a los estudiantes que son vistos y que son importantes. La maestra expresó especialmente esto, diciendo que con muchos de los estudiantes a los que apoya, solo el hecho de saber que alguien pensó en ellos marca la mayor diferencia en sus vidas.

Entrega especial de ayuda en tiempos de crisis

Con la situación actual de la guerra, nuestro equipo de "Alimenta a un Niño" no ha podido visitar a los niños en las escuelas como solemos hacerlo. La mayoría no estaba asistiendo a clase debido a la falta de suficiente espacio en los refugios antiaéreos. Sin embargo, eso no significa que hayamos perdido el contacto durante esta temporada. Seguimos trabajando con nuestros increíbles coordinadores para identificar a los niños con las necesidades más urgentes. Nos enviaban el nombre del niño y de la escuela, y nosotros cargábamos los vehículos para entregar bolsas de alimentos y las tarjetas de regalo. De esta forma, podrían tener algo de comida extra en casa y se sentirían cuidados, recordados, y sabrían que no han sido olvidados. También recibimos la solicitud de un estudiante que tenía una necesidad urgente de materiales escolares. No tenía bolígrafos, lápices, cuadernos ni nada de lo necesario para poder seguir estudiando desde casa. Sus padres tuvieron que utilizar el poco dinero que tenían para comprar comida y cubrir otros gastos escolares. Decidimos llevarle un estuche lleno de materiales, además de una tarjeta de regalo de una papelería, para que pudiera adquirir cualquier material adicional que pudiera necesitar en ese momento o bien a lo largo del año escolar. Mientras visitábamos otra escuela, le comentamos a la coordinadora que después íbamos a ir a ver a ese estudiante, y de pronto sacó un montón de cuadernos extra que tenía y nos pidió que se los lleváramos. Fue una gran bendición ver cómo las personas en Israel siempre están dispuestas a amar y ayudar a quienes lo necesitan. Gracias a las donaciones de todo el mundo, podemos ser luz en medio de este tiempo oscuro, atendiendo las necesidades de los niños cuando más lo necesitan, y especialmente ahora. Gracias a esas donaciones, podemos mostrarles que los cristianos no solo les apoyaron cuando la nación entró en guerra, sino que continúan bendiciéndolos activamente y amándolos en todo momento. Y eso es algo que nunca olvidarán.

Entrega de mochilas

 Mientras continuamos con la entrega especial de mochilas y de material escolar, nuestro equipo de "Alimenta a un Niño" tuvo la bendición de coordinar y participar en una jornada de distribución en nuestra escuela ubicada en Karmiel. De camino a la escuela aquella mañana, el equipo se detuvo a comprar unos polos helados para los niños, quienes los disfrutaron muchísimo. Después, el profesor de Educación Física organizó algunos juegos para que los niños pudiera compartirlos con el equipo. Su emoción era palpable: balones de baloncesto volando por todas partes, niños corriendo bajo un paracaídas ondenante, y los chicos lanzando penaltis a la portería. Aquella alegría se hizo contagiosa, ¡y hasta muchos padres terminaron uniéndose a la diversión! Después, el equipo empezó a repartir las 80 mochilas que habían llevado. Fue una gran bendición ver a los niños formar en fila y escoger con cuidado la mochila perfecta para el nuevo curso. El color, el tamaño y los bolsillos tenían que ser los adecuados. Cada niño se fue con una sonrisa, ilusionado por estrenar su mochila. Muchos nos dieron las gracias y posaron para que pudiéramos hacerles una foto.

Materiales escolares para el nuevo curso

El equipo de Puentes para la Paz pudo sentir un gran gozo esta temporada, ya que pudimos entregar mochilas y materiales escolares a cada de los niños que forman parte del programa. Nuestro equipo de "Alimenta a un Niño" invierte mucho tiempo y dedicación en elegir el tipo de mochilas que les gustaría a los niños, para que puedan sentirse como los demás estudiantes de su escuela. Esto fue lo que ocurrió cuando entregamos mochilas en una escuela secundaria en Beit Shemesh. Una chica entró en la clase donde estaban colocados los distintos modelos de mochilas sobre una mesa. Al verlo, suspiró con sorpresa y emoción. Le dijimos: «Esto es para ti. Puedes elegir la que quieras». Su sonrisa se iluminó y se emocionó muchísimo. Pudo escoger su mochila favorita como si la estuviera comprando en una tienda. Estaba muy agradecida por haber podido recibir aquella mochila gracias a los donantes de todo el mundo. No dejaba de repetir: «Gracias, gracias». Para los adolescentes es muy importante tener una mochila y materiales escolares al igual que los demás compañeros de clase. Gracias al apoyo de los donantes cristianos, los niños que no tienen las mismas oportunidades que otros pueden sentirse en igualdad de condiciones, al menos en algo tan significativo como la mochila que llevan. Es algo que les hace sentirse verdaderamente amados y les da confianza y motivación para seguir estudiando y para pensar en su futuro.

Shiran

Durante años hemos estado entregando paquetes enviados por donantes. Hemos visto la alegría que esto trae a los rostros de los niños cuando descubren que alguien, desde algún lugar del mundo, los ama lo suficiente como para enviarles una nota, una tarjeta o un pequeño regalo. Cuando estábamos en una escuela de Beit Shemesh repartiendo las mochilas para el próximo curso, no fue precisamente la emoción por las mochilas lo que más nos llamó la atención. Había una niña llamada Shiran que celebraba su cumpleaños. Su padrino, desde Japón, le había enviado una tarjeta de felicitación y un pequeño regalo. Cuando Shiran se dio cuenta de que le estábamos entregando un regalo especial, preguntó: «¿Soy la única que recibe un regalo así?». Cuando le dijimos que sí, que su padrino le había enviado algo especialmente para ella, su rostro se iluminó. Muchos de estos estudiantes son hijos de padres solteros que trabajan en varios empleos solo para poder llegar a fin de mes. No reciben en casa la atención y el cariño que otros niños suelen tener. Apadrinar a uno de estos niños puede significarlo todo para ellos. La mochila que Shiran recibió gracias a las donaciones de su padrino era más bonita y más cara que la tarjeta y el pequeño regalo. Sin embargo, el amor personal que venía con esa tarjeta y ese detalle probablemente terminó marcando una diferencia aún mayor en su vida. Se podía ver claramente su emoción cuando le contamos que su padrino había enviado aquello especialmente para ella.

Mayan

Servimos a muchos estudiantes en situación de riesgo a través de nuestro programa Alimenta a un Niño. Estos estudiantes, debido a su entorno familiar, a menudo corren el riesgo de abandonar la escuela o meterse en problemas dentro de ella. En una de las escuelas primarias a las que apoyamos, nuestros 30 estudiantes se reúnen para un programa extraescolar. Después de clases, van a un aula especial donde se les proporciona una comida caliente, y se les ofrece también la ayuda de un tutor para la realización de sus tareas y para brindarles el apoyo necesario para tener éxito en la escuela. También realizan otras actividades divertidas con los estudiantes. Este programa extraescolar ayuda a los niños a mantenerse alejados de los problemas después del horario escolar, ya que sus padres a menudo no están en casa porque están trabajando para poder llegar a fin de mes. Uno de los estudiantes de este programa es un niño en situación de riesgo llamado Mayan. Últimamente ha estado yéndose temprano sin poder participar en el programa de apoyo adicional que se le ofrece en la escuela. Sin embargo, su padrino en Estados Unidos le ha estado enviando correspondencia cada mes y eso se ha convertido en un factor de motivación para que Mayan asista a las clases de apoyo, puesto que sabe que dejará de recibir esas cartas si no participa en el programa. Saber que hay personas alrededor del mundo que se preocupan por ellos, que les apoyan y que desean que tengan éxito en sus estudios puede marcar una gran diferencia en la vida de estos niños en situación de riesgo.

Talia

Talia es una estudiante de 5.º grado que forma parte del programa "Alimenta a un Niño". Tiene otros cuatro hermanos y su madre es madre soltera. Justo antes de la festividad de la Pascua (Pésaj), su horno se estropeó. La madre no sabía qué hacer. Tan pronto como nos enteramos, pudimos conseguirles un horno nuevo a tiempo para todos los preparativos de la celebración. La familia estaba muy agradecida. Nos enviaron una carta diciendo: “Queríamos agradecerles desde lo más profundo de nuestro corazón por su ayuda y contribución, y por la buena voluntad de ayudar y servir. Realmente lo apreciamos muchísimo, les damos las gracias, y les deseamos toda bendición de salud, alegría, paz, satisfacción, sustento y verdadera felicidad en su corazón y su alma. Que todos los deseos de su corazón se cumplan para bien y bendición. Que tengan éxito en todo lo que hagan. ¡Gracias!".

Yosef

La vida de Yosef no es fácil. Estudia en una clase de educación especial en una escuela secundaria religiosa, ya que ha sido diagnosticado con autismo severo. Yosef tiene seis hermanos. Su madre llegó a Israel desde Etiopía cuando tenía siete años, y la familia enfrenta dificultades económicas a causa del desempleo. Yosef ha estado en el programa "Alimenta a un Niño" durante varios años, lo que significa que ha recibido alimentos en la escuela y apoyo financiero para su educación. El mes pasado, sus maestros se dieron cuenta de vestía ropa pequeña y algo vieja. Su ropa ya no le servía, pero no tenía otra opción, ya que sus padres no podían permitirse comprarle ropa nueva. Tan pronto como Puentes para la Paz se enteró de la situación, quisimos ayudar. Le proporcionamos al profesor asistente de su clase el dinero necesario para llevarlo de compras. dimos a la asistente de su clase el dinero para llevarlo de compras. Yosef pudo elegir ropa nueva a su gusto y supo que cuenta con el apoyo y el cariño de cristianos que se preocupan por él.

Yaniv

Yaniv estuvo en nuestro programa "Alimenta a un Niño" durante muchos años. Su madre padecía una enfermedad que le impedía trabajar, mientras que su padre intentaba llegar a fin de mes trabajando en una fábrica. Yaniv tiene cinco hermanos más, y sus padres no podían afrontar las cuotas escolares. Su maestro recordaba que a menudo iba a la escuela sin comida. Puentes para la Paz lo apadrinó para asegurarse de que pudiera tener una comida en la escuela y que los gastos de su educación estuvieran cubiertos. Él se esforzó mucho en sus estudios, ya que también quería ayudar económicamente a su familia, porque estaban pasando por muchas dificultades. En la escuela de Yaniv había un programa especial para capacitar a los estudiantes como técnicos antes de ingresar en la fuerza aérea. Gracias a esta formación, pueden trabajar en el área con habilidades especializadas y acceder después una carrera profesional tan pronto como terminen su servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel. Este programa continúa durante dos años más después de la graduación. Es muy parecido a una escuela técnica o comunitario que funciona dentro de su propia escuela secundaria. Yaniv se graduó de 12.º grado con honores y quería continuar en este programa, pero no podía hacerlo sin la ayuda de Puentes para la Paz. Se trataba de un caso especial, pero la organización siguió apoyándolo durante este proceso para ayudarlo a adquirir las habilidades que impulsarían su futuro profesional. Ahora practica su oficio mientras sirve en la fuerza aérea, después de completar el programa especial con honores. Yaniv y su familia están profundamente agradecidos por la ayuda de Puentes para Paz. Recibió la motivación para esforzarse y mejorar la situación económica de su familia, y ahora podrá hacerlo gracias al apoyo que recibió.

Noam

Noam es tiene siete hermanos y su familia lucha por salir adelante. Su vida familiar es muy inestable, y el paso a la escuela secundaria ha sido difícil para él. Es un gran cambio y, con tanta inestabilidad en el hogar, cualquier cambio resulta aún más complicado. Afortunadamente, cuando Noam se graduó de la escuela primaria donde participaba en nuestro programa, pudo ingresar en una escuela secundaria con la que también colabora Puentes para la Paz. De hecho, Puentes para la Paz trabaja con ocho escuelas en Beit Shemesh, donde vive Noam, para que muchos estudiantes puedan recibir apoyo desde el momento en que se identifican sus necesidades durante la primaria, hasta que se gradúan de la secundaria. Noam puede contar con Puentes para la Paz para seguir cubriendo sus estudios. Sabe que hay cristianos alrededor del mundo que se preocupan por él y lo animan. Puede confiar en que cubriremos sus gastos educativos y nos aseguraremos de que reciba una comida caliente cada día en la escuela, incluso si el refrigerador de su casa está vacío. 

Shmuel

Shmuel es un niño de 4.º grado que forma parte de nuestro programa. Su familia ha tenido dificultades económicas, ya que se trata de una familia de siete miembros. La familia es de Etiopía y no se sentían cómodos pidiendo ayuda, aunque están increíblemente agradecidos por el apoyo que reciben de Puentes para la Paz. Sin embargo, la semana pasada su maestra observó que su único par de zapatillas estaba roto. Al día siguiente seguía llevándolas puestas, y también el día siguiente. Entonces se dio cuenta de que probablemente su familia no podía permitirse comprarle unas nuevas. Sabiendo que hay cristianos alrededor del mundo que desean ayudar precisamente con necesidades como esa, nos avisó. Ese mismo día pudimos proporcionarle a Shmuel un par de zapatos nuevos. Es un gasto pequeño para evitar que un niño pase vergüenza o se sienta avergonzado a una edad tan sensible e impresionable.

La última graduación en la escuela Levine

"Estimado Puentes para la Paz: Nos gustaría aprovechar la oportunidad para agradecerles su contribución con nuestros niños. Su ayuda es como un soplo de aire fresco. Llena a nuestros niños de felicidad y alegría en momentos importantes como sus cumpleaños, festividades, Bar/Bat Mitzvá y otras ocasiones especiales. Les agradecemos de todo corazón por todo lo que hacen. Linda Levi, directora interina de la Escuela Levine". Patrick y Ken asistieron recientemente a la ceremonia de graduación en la escuela Levine, en Beit Shemesh. La escuela está cerrando y se abrirá una nueva institución en el mismo lugar, por lo que esta fue la última graduación que se celebraba allí. En la foto aparece una de las maestras que trabajó con Puentes para la Paz y que ayudó a los pocos estudiantes que quedaban mientras completaban su último año en Levine. También hablaron el alcalde de Beit Shemesh y el director del departamento de educación de la ciudad. Fue un momento agridulce, ya que muchos estudiantes han pasado por las puertas de la escuela Levine a lo largo de los años, en los que numerosos voluntarios de Puentes para la Paz colaboraron a través de diversos proyectos de restauración.

  Entrega de Alimenta a un Niño a la escuela HaDekel

El 11 de noviembre fuimos a realizar nuestra entrega programada a la escuela HaDekel, en Karmiel. Llevábamos las cestas de regalos para los niños del programa Alimenta a un Niño que cumplían años en noviembre y diciembre. Cuando llegamos y nada más entrar apenas en la escuela, escuchamos la sirena que alertaba a todos para que se dirigieran rápidamente al piso inferior, al refugio antibombas. Bajamos apresuradamente los dos tramos de escaleras junto con todos los maestros y los niños de primero a tercer grado que estaban en la escuela en ese momento. Algunos niños lloraban y otros tropezaban por las escaleras mientras corrían, llenos de miedo. Al llegar al refugio, algunos de nosotros intentamos consolar a los niños que lloraban, ya que no había suficientes maestros para atender a todos los que estaban alterados. Después de 30 minutos, y tras dos ráfagas de cohetes lanzados contra la ciudad, finalmente pudimos subir nuevamente. Era la primera vez que los alumnos de 1.º a 3.º grado (que asistían ese día concreto de la semana) tenían que correr al refugio durante el horario escolar. La directora les dio tiempo para que pudieran llamar a sus padres y calmarse un poco antes de reunir a todos los niños del programa para el almuerzo, financiado por padrinos de Puentes para la Paz. Cuando llegaron para almorzar, pudimos entregar las cestas de cumpleaños a los niños que celebraban en noviembre y diciembre. A pesar del trauma reciente, estaban sonrientes yse mostraban agradecidos. Después de despedirnos y salir de la escuela para dejar Karmiel y dirigirnos hacia Jerusalén, apenas habíamos avanzado una cuadra desde HaDekel cuando vimos una multitud reunida debajo de un edificio de apartamentos cercano. Había muchos vehículos de emergencia y la zona estaba acordonada con cinta amarilla. Miramos hacia la parte superior del edificio y vimos los restos de uno de los misiles que acababan de ser disparado contra la ciudad. Supimos que Dios nos había protegido a nosotros, a los niños y a toda la ciudad, y todos nos sentimos profundamente agradecidos y maravillados. REGALOS DE LA MADRINA para sus niños del proyecto Alimenta a un Niño A finales de noviembre, algunos de nosotros tuvimos el privilegio de comprar regalos para varios niños del programa Alimenta a un Niño. Normalmente, su madrina viaja a Israel y compra los regalos personalmente, pero en esta ocasión no pudo viajar a causa de la guerra , así que nos pidió que los compráramos por ella. ¡Nos divertimos muchísimo comprando, envolviendo y preparando los regalos para los niños! La semana siguiente compramos algunas sufganiyot (los dulces tradicionales que se preparan en Israel durante la temporada de Janucá) y llevamos los regalos con nosotros a la escuela donde estaban los niños. La escuela estaba en Kiryat Ekron, una de las que reciben apoyo del programa con almuerzos calientes diarios, patrocinados por Puentes para la Paz. Cuando llegamos, la coordinadora llamó a los niños para los que llevábamos los regalos. Los llevamos a otra sala para que los demás no se sintieran mal por no recibir obsequios también. Fue una alegría ver a los niños abrir los regalos, con los ojos brillando y sus rostros radiantes de felicidad. Más tarde repartimos las sufganiyot entre los demás niños del programa, acompañados de sus gritos de entusiasmo y alegría.

Pearl Peller

Querido Puentes para la Paz, Hace tiempo que quería escribirles esta carta. He sido maestra de primaria y luego de secundaria/preparatoria durante los últimos 11 años. He visto a los grupos de voluntarios que iban a mi escuela para ayudar a los estudiantes. He visto los paquetes de regalo en los cumpleaños de los alumnos, así como los paquetes de alimentos y los cupones durante las fiestas judías. He visto la comida que se les proporciona durante el almuerzo y la cena durante las sesiones de estudio para que puedan tener éxito en sus estudios y que no abandonen la escuela. He visto las sonrisas en sus rostros cuando reciben una carta o tarjeta de sus padrinos. Les he escuchado decir con orgullo a otro estudiante: “Soy un estudiante de Puentes para la Paz. Hay alguien ahí afuera que se preocupa por mí y me ayuda para que pueda seguir en la escuela.” Puentes para la Paz, hacen un trabajo increíble. Su dedicación con los estudiantes es admirable. Ellos ven que hay alguien que los apoya y se preocupa por su éxito académico y, en última instancia, en la vida. Se sienten privilegiados por tener la oportunidad de ser alguien y de alcanzar más de lo que sus padres lograron. Saben que es porque ustedes creen en ellos y desean ayudarles a lograr algo que muchas de sus familias no podrían conseguir sin ayuda. Una educación y un certificado de Bagrut (matriculación) significan que podrán ir a la universidad y aspirar al éxito en su profesión y en la vida. Puentes para la Paz, ¡Yasher Koach! ¡Buen trabajo! Gracias por estar ahí para nuestros estudiantes. Pearl Peller Maestra de inglés y coordinadora

Miki

Me llamo Miki. Vivo en Beit Shemesh y estoy en 12º grado. He superado muchas dificultades en mi vida, como problemas en las rodillas que me han causado mucho dolor a lo largo de los años. Recientemente me recuperé del COVID-19, aunque estuve en grave peligro porque solo tengo un pulmón, así que pertenezco a un grupo de alto riesgo. También tengo un trastorno ocular raro que me cansa los ojos todo el tiempo y me afecta cada día. En mi tiempo libre, me gusta hacer animaciones, estar con las personas que amo, y soy muy bueno en inglés. Estoy muy agradecido por la ayuda que me brinda Puentes para la Paz, porque no habido muchas personas que hayan estado allí para mí cuando las he necesitado. Sin duda, Puentes para la sí lo ha estado. ¡Gracias!

Sharona Catane

Como parte de mi trabajo, conozco a muchas familias necesitadas, y lo que más he aprendido es la importancia de la esperanza. No importa cuán difíciles se pongan las cosas, deben seguir teniendo esperanza de un futuro mejor. Es lo que las mantiene adelante día tras día. Bridges for Peace les brinda esa esperanza. El agradecimiento que veo cuando entregamos canastas de regalos o paquetes de alimentos antes de una festividad siempre me llena el corazón. Cuando reciben un regalo especial o incluso solo una carta, la emoción en sus ojos es extraordinaria. Al darse cuenta de que no están solos y que alguien realmente se preocupa por ellos, la expresión de su rostro siempre me llena de esperanza. Demasiados niños hoy en día tienen que crecer demasiado rápido. Cuando un niño no puede concentrarse en sus estudios porque se preocupa por cómo sus padres pagarán el alquiler este mes o si siquiera tendrá un lugar donde vivir, las tareas escolares parecen triviales en comparación. Cuando un niño llega a la escuela con hambre y no sabe de dónde vendrá su próxima comida, ¿cómo podemos esperar que se concentre en clase? Brindarles seguridad y tranquilidad, asegurándoles que recibirán sus libros a tiempo como todos los demás y que tendrán un almuerzo caliente y nutritivo, marca toda la diferencia. Eso es lo que Bridges for Peace les da: seguridad y paz mental. La esperanza de que mañana será mejor y la certeza de que alguien, en algún lugar, piensa en ellos. ¡Gracias, Bridges for Peace! Sharona Catane, Gerente de Proyectos

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"Cuando Jesús vio esto, se indignó y les dijo: Dejen que los niños vengan a Mí; no se lo impidan, porque de los que son como estos es el reino de Dios".

Marcos 10:14 NBLA

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