Crece la presión sobre Irán mientras Israel reflexiona sobre su respuesta al ataque de un petrolero

agosto 4, 2021
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El Ministro de Relaciones Exteriores de Israel Yair Lapid (izquierda) y el Primer Ministro de Israel Neftalí Bennett, en una sesión plenaria en el Knéset (Parlamento).

La presión sobre Irán está creciendo por un ataque mortal con drones, contra un petrolero comercial en el Golfo de Omán el 29 de julio, mientras los observadores en Israel debaten cuál debería ser la respuesta óptima israelí.

Durante una reunión de gabinete el domingo, el Primer Ministro israelí Neftalí Bennett, dijo que el ataque sirvió como un recordatorio de la pasada agresión iraní, y dijo que esta vez la agresión ocurrió en alta mar: «Los iraníes, que atacaron el barco Mercer Street con vehículos aéreos no tripulados, tenían la intención de atacar un objetivo israelí».

«Irán, de manera cobarde, está tratando de evadir su responsabilidad por el evento. Están negando su participación en esto. Entonces, yo determino con absoluta certeza que Irán llevó a cabo el ataque contra el barco», advirtió. «La evidencia de nuestra inteligencia existe, y esperamos que la comunidad internacional le deje en claro al régimen iraní, que ha cometido un grave error. En cualquier caso, sabemos cómo enviar un mensaje a Irán a nuestra manera».

Los informes del ataque surgieron el 30 de julio, cuando varios drones iraníes se estrellaron contra el petrolero de propiedad japonesa, que es administrado por la compañía británica Zodiac Maritime; matando a un ciudadano británico y a otro rumano.

La empresa británica es propiedad del israelí Eyal Ofer con sede en Londres.

A principios de julio, un buque comercial que alguna vez fue propiedad de la compañía de Ofer, fue atacado por Irán en el Océano Índico, como parte de una guerra de largo plazo escondida “en la sombra”; en la que los iraníes han estado apuntando a buques comerciales civiles que creen, que están vinculados a activos comerciales israelíes.

Según informes de los medios internacionales, Israel ha estado atacando en el pasado de forma no letal, a barcos iraníes que transportaban ilegalmente petróleo, al régimen sirio dirigido por Bashar Assad, un plan que forma parte de una financiación a Jizbolá con el que Siria paga sus deudas petroleras, transfiriendo efectivo a la organización terrorista libanesa.

En respuesta a dichos ataques, Irán ha dirigido sus ataques a buques comerciales, comenzando a utilizar una “guerra a la sombra del mar”; y ajustar cuentas.

Según un informe transmitido por la televisión estatal iraní en árabe: Al-Alam; el ataque al barco fue una represalia por un reciente ataque israelí contra el aeropuerto Al-Dabaa en Al-Qusayr, Siria; un sitio que ha sido vinculado con el programa de misiles guiados a la precisión, de Irán.

El profesor Uzi Rabi, director del Centro Moshe Dayan de Estudios Africanos y del Medio Oriente en la Universidad de Tel Aviv, dijo el domingo en su cuenta de Facebook, que el ataque demuestra una mejoría de las capacidades iraníes en el mar; así como también estar listos para mostrar capacidad para exigir costos más altos en su confrontación con Israel.

Describió que se está entrando a una fase más exigente en el conflicto de Israel con Irán, y agregó, que más allá de los niveles tácticos y de inteligencia, Irán parece estar mucho más seguro de sí mismo y seguro de que los recientes acontecimientos están jugando a su favor. «Más allá del condenamiento diplomático, Israel tendrá que pensar cuidadosamente sobre la proporcionalidad y profundidad de su respuesta», agregó Rabi.

«Estamos entrando en un período de tiempo delicado».

Ely Karmon, un principal investigador del Instituto Internacional para la Lucha contra el Terrorismo (TIC por sus siglas en inglés) en Herzeliya, argumentó que la respuesta de Israel en este caso, debería centrarse en un frente diplomático-político, y no en el militar.

«Este no es un evento israelí», dijo Karmon a JNS, en referencia al barco: «La empresa gestionante es británica y de propiedad japonesa. Las víctimas no son israelíes».

Karmon describió las divisiones de opinión entre los expertos en defensa, con respecto a la “guerra bajo la sombra del mar” que se ha convertido en un frente adicional en la “campaña entre guerras”; según se informa. Hay un estatus establecido de defensa israelí; una serie de actos preventivos para interrumpir el tráfico regional iraní de armas y los esfuerzos de atrincheramiento.

«Yo soy de los que piensan que no está claro qué tan exitosa ha sido la “guerra a la sombra del mar”; en comparación con la campaña “entre las guerras en Siria” u otras operaciones que aún no han sido publicadas», dijo Karmon. «Por eso, creo que lo más importante en este caso, es el esfuerzo diplomático y político. Hay que presionar a los iraníes; y la campaña diplomática finalmente está funcionando, tras el hecho de que hay víctimas que no son israelíes».

Israel ha solicitado al Consejo de Seguridad de la ONU que se reúna para discutir el ataque. El lunes por la noche, el secretario de Estado de Estados Unidos Antony Blinken, dijo que Washington está en estrecha coordinación con Gran Bretaña, Israel y Rumania; y agregó que se considera una respuesta conjunta.

El lunes temprano, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico convocó al embajador iraní en Londres, a una reunión sobre el ataque.

«Hay un frente de países que se ha formado y que debe ser impulsado», dijo Karmon. «Pero no necesitamos una respuesta militar israelí, que sólo elevaría innecesariamente el conflicto».

Añadió que es vital para Israel centrarse en los problemas más amplios, y evitar que el ataque del barco lo arrastre a un conflicto que pudiera actuar solo como una distracción al progreso del programa nuclear iraní y el  inminente y muy posible control Irán-Jizbolá del Líbano.

«El progreso nuclear de Irán va en una clara línea con su objetivo de convertirse en un estado nuclear» dijo, «y Estados Unidos no está seguro de cómo va a responder luego de la elección del nuevo presidente iraní de línea dura, Ebrahim Raisi, quien está programado para asumir el cargo el 3 de agosto».

«Hay una evidente y creciente sensación de que a los iraníes realmente no les interesa un nuevo acuerdo nuclear. Que se están alejando de éste, a pesar de que los estadounidenses siguen corriendo hacia él», dijo Karmon. «Estamos entrando en un período de tiempo muy delicado, independientemente al ataque del barco. Es una época muy peligrosa; y en el fondo se encuentra la cuestión libanesa».

«Hay posibilidades del intento por parte de ‘Jizbolá’, de apoderarse del Líbano», advirtió.

«El hecho de que el multimillonario sunita Najib Mikati haya sido acusado de formar el próximo gobierno libanés no es un consuelo», dijo Karmon, «ya que ha construido coaliciones con ‘Jizbolá’ en el pasado».

«Por lo tanto, el gobierno israelí debe prestar mucha atención a la interfaz entre las negociaciones nucleares; la política estadounidense sobre sus conversaciones con Irán; y la cuestión libanesa. Estos problemas pueden interactuar entre sí», señaló Karmon. «La historia del barco debería usarse para una campaña diplomática, pero no para emitir amenazas militares. Israel, en cualquier caso, tiene que examinar las opciones de ataque contra Irán, no por el ataque a un buque comercial, sino por su programa nuclear».

 

Traducido por Pablo Souza – Voluntario en Puentes para la Paz
Revisado por Raquel González – Coordinadora Centro de Recursos Hispanos

 

Publicado en agosto 4, 2021

Fuente: Un artículo por Yaakov Lappin, originalmente publicado por Jewish News Syndicate, el 2 de agosto de 2021. (El vocabulario respecto al tiempo ha sido modificado para reflejarse en nuestra publicación del día de hoy). Puedes ver el artículo original en este link.

Fotografía por: Yonatan Sindel/Flash90/jns.org