Dando a Niños Israelíes Esperanza para un Futuro Más Brillante

julio 11, 2017
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El mes pasado, visitamos una escuela elemental en Jerusalén donde auspiciamos a 30 estudiantes. Un coro de niños nos recibió a la entrada. Mientras cantaban, mi corazón se gozaba. Miraba sus rostros y supe que ellos tenían un futuro brillante gracias a su ayuda.

A menudo la gente me pregunta: “De todos los proyectos de Puentes para la Paz, ¿cuál es su favorito?” Me gustan todos, pero mi favorito es el Programa de Niños Escolares: me encanta brindarles la oportunidad de ser exitosos en la escuela. También me encanta que los padres, oficiales escolares, maestros y trabajadores comunitarios conozcan sobre el profundo amor que tienen cristianos alrededor del mundo hacia el Dios de Israel y el pueblo de Israel. Cada niño tiene dos auspiciadores quienes le ayudan mensualmente con sus necesidades escolares. Recibe una mochila nueva, libretas y libros de texto. Cada día en la escuela recibe un almuerzo caliente. Pagamos por sus excursiones oficiales y su tiempo de enriquecimiento adicional fuera de horas de clase. Lo ponemos a la par con sus compañeros más aventajados. En la actualidad, auspiciamos a sobre 400 niños en diez diferentes escuelas de cuatro ciudades israelíes.

La Escuela Secundaria Tehilá-Evelina de Rothschild es una escuela para niñas en Jerusalén. Por cuatro años, hemos auspiciado a 50 niñas en dicha institución. Muchas se graduaron este año. Esta es una escuela secundaria pública donde aceptan a todas las niñas, sin importar su capacidad o estatus socioeconómico. Algunas atraviesan circunstancias muy difíciles.

Imagínese mi gozo cuando nos llegó la asombrosa noticia de que la Escuela Tehilá-Evelina había recibido un Reconocimiento de Excelencia por parte del municipio de Jerusalén en distinción de que el 100% de sus estudiantes exitosamente aprobaron sus exámenes de entrada a la universidad (bagrut).

Directora Beverly Gribetz recibió un Reconocimiento de Excelencia por parte del municipio de Jerusalén.

Cuando el Sr. Kinley Tor-Paz entregaba el Reconocimiento a la Directora Beverly Gribetz, esta comentó: “Al comienzo de mi carrera como directora, yo decía que mi escuela era una ‘escuela de valores,’ y que los certificados de matrícula a la universidad eran de menor importancia. Un día, Ilanit, directora de otra escuela secundaria en la región, me dijo que esa era una perspectiva elitista. Ella dijo: ‘Para muchos niños, un certificado de matrícula es la única llave para romper el ciclo de pobreza y deshacer las barreras que la sociedad ha puesto en sus caminos.’ Y entonces aprendí. Ahora, de todas las 1,000 escuelas superiores en Israel, solamente 19 pueden presumir de un 100% éxito en sus exámenes de entrada a la universidad. Casi todas esas son escuelas superiores para niños y niñas que provienen de familias privilegiadas, de hogares con mucho apoyo y con los recursos para pagar ese apoyo.”

El rabino Yehoshua Looks, quien trabaja en la escuela, me comentó: “Becky, ¡Puentes para la Paz puede adjudicarse ese mérito! Sin su ayuda, muchas de estas estudiantes no hubiesen podido aprobar ese examen.” ¡Aleluya!

La Directora añadió: “La historia de Emile es una de perseverancia y determinación. Ella es una niña con demasiadas desventajas: es inmigrante, es pobre y tiene una limitación procesando el lenguaje.

“A pesar de su problema de aprendizaje, tenemos pocas niñas más estudiosas. Ella siempre está preparada y a tiempo. Además, es una niña muy agradable y bondadosa. Ella da mucho de sí, y por eso hacemos lo máximo para ayudarla a tener éxito académicamente.

“Gran parte de ayudar a Emile en la escuela es asegurar que no atraviese hambre. El padre de Emile tiene un empleo sencillo en un supermercado. Su madre lucha con varios problemas de salud y no puede trabajar. Por lo menos varios días al mes, los padres de Emile no la pueden alimentar, ni a sus hermanas mayores.

“Por medio del Programa de Niños Escolares, Emile y otras 49 estudiantes reciben un almuerzo caliente y nutritivo cada día. El alimento es una ofrenda de sustento, apoyo y amor. Estudiantes hambrientos no se pueden concentrar. A menudo faltan a la escuela. A menudo se atrasan en sus estudios y tienen una alta incidencia de depresión.

“Para estudiantes como Emile, quienes ya luchan académicamente, el hambre significaría su fracaso. El Programa de Niños Escolares representa su éxito al ofrecerle nutrición al cuerpo, y por ende a la mente. Ahora que está en el noveno grado, el fuerte trabajo de Emile comienza a dar fruto.”

La Directora añade que Emile y su familia están muy agradecidos. Emile dice: “El apoyo que recibo de todos en la escuela y del Programa de Niños Escolares me hace sentir como si tuviera una red de seguridad alrededor mío… como si no me puedo caer. No caeré. Gracias de todo corazón, Puentes para la Paz.”

Otra niña, Lital, quien finalizó el octavo grado, nos dijo: “Estoy muy agradecida a todas las personas generosas en Puentes para la Paz. Cuando termino de almorzar, no sólo siento la barriga llena. Siento el corazón lleno.”

¿Podrá Usted Ayudar?

Si usted ya es un auspiciador, ¡por favor continúe siéndolo el próximo año! También necesitamos nuevos auspiciadores para que podamos ayudar a más niños. Podemos cambiar sus vidas, dándoles una esperanza y un futuro. Pregunte al Señor si Él desea que usted sea un auspiciador del Programa de Niños Escolares. Si usted no puede hacer un compromiso mensual, podría enviar un donativo especial para computadoras, proyectores y otras herramientas educativas para la escuela. Evaluaremos cuántos niños podremos ayudar este año tan pronto se reinicien las clases en septiembre. ¡Únase al equipo del Programa de Niños Escolares!

 

Traducido por Teri S. Riddering,
Coordinadora Centro de Recursos Hispanos