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SEÑALES DE LOS
TIEMPOS
Inestabilidad,
incertidumbre y volatilidad son palabras onerosas, pero muy
limitadas cuando intentamos describir al mundo actual. Cada
reportaje noticioso que escuchamos revela otra crisis de alguna
clase, y parece que gran parte de la existencia humana es afectada.
La inestable moneda nacional, el volátil mercado de valores y las
enormes deudas nacionales y personales son factores que analistas
dictaminan podrían propiciar una recesión no vista desde la gran
depresión económica del siglo pasado.
Moralmente, vivimos una época que
hubiera escandalizado a nuestros abuelos. Y entonces está la amenaza
de otra guerra mundial, a medida que el islam radical confronta la
civilización occidental. Geográficamente, estamos viendo un aumento
en terremotos, inundaciones, tormentas y sequías. Recordemos las
palabras de Yeshúa
(Jesús) cuando dijo: “Porque
se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en
diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es sólo
el comienzo de dolores”
(Mateo 24:7-8).
Israel también es afectado por todo
lo anterior. Los científicos advierten que hace tiempo debió ocurrir
un devastador terremoto, y las condiciones de sequía han impactado
tanto al Mar de Galilea, nuestra fuente primaria de agua potable,
que pronto no podremos seguir extrayendo agua de allí. Amenazados
por Hamás, Hizbolá, Siria e Irán, los israelíes temen que pudiese
estallar una guerra en cualquier momento. Casi un cuarto de millón
de personas viven bajo el nivel de pobreza, y el costo de alimentos
y productos va aumentando vertiginosamente. En cuanto a la
moralidad, Israel enfrenta los mismos problemas que el resto del
mundo.
Éstas son
verdaderas señales de los tiempos en cumplimiento de las profecías
bíblicas. En Puentes para la Paz decimos: ¿Por qué tan sólo leer
acerca de la profecía bíblica cuando puede ser parte de ella?” Es
sólo un lema, pero es muy cierto. ¡Y de hecho, somos parte de la profecía
bíblica! Durante mi vida, he visto el cumplimiento literal de muchas
profecías. Estoy segura que los profetas hubieran ansiado ver el
cumplimiento de sus palabras, escritas bajo la inspiración del
Espíritu Santo. Pero Dios, en Su sabiduría y soberanía, decidió que
usted y yo estuviésemos vivos para presenciar estos días. No tan
sólo tenemos el privilegio de observar a Dios en acción,
¡sino que tenemos el asombroso privilegio de participar en el
cumplimiento de Su Palabra!
¿Cuán Importante
es la Profecía Bíblica para Dios y Por Qué?
¿Sabía
usted que el 37% de la Biblia es de carácter profético? La profecía
bíblica es un regalo de Dios a Su pueblo, y es uno de los factores
que comprueban la autoridad y autenticidad de la Biblia. A medida
que vemos el asombroso cumplimiento profético, sabemos que podemos
confiar en Dios para que cumpla el resto de Su Palabra. La profecía
revela el poder y la sabiduría de Dios, y su mensaje nos instruye y
advierte. Es un mensaje que da ánimo y esperanza a los hijos de
Dios. También contiene el imperativo de actuar, ya que Dios está
buscando participantes y no meros espectadores. Si estudiamos,
comprendemos y correctamente identificamos los planes de Dios, nos
vemos invitados a participar con Dios. Henry Blackaby, en su libro
Mi Experiencia con Dios, dice que debemos descubrir lo que Dios
está haciendo e involucrarnos en ello.
¿Por qué los
pastores casi no enseñan sobre la profecía bíblica? Hay muchas
razones. Mi esposo y yo estudiamos una vez en un buen Colegio
Bíblico en Springfield, Missouri. Estudiamos doctrina y otros
asuntos importantes, ¡pero nunca nos requirieron tomar un curso de
profecía bíblica! Podíamos haber tomado ese curso como electiva,
pero muy pocos estudiantes lo hacían. Eso es cierto en casi todos
los seminarios y colegios bíblicos. Pastores que han tomado clases
de doctrina e interpretación bíblica a menudo no sienten la
confianza de enseñar profecía bíblica porque nunca lo han
estudiado.
Algunos
otros pastores no quieren enseñar sobre el tema para no promover
escapismo, fatalismo o extremismo. Los que creen en un “rapto”
previo a “la Gran Tribulación” se les acusa de escapismo, pero
cristianos en muchas partes del mundo hoy día, como en Sudán, ya
están atravesando tribulaciones. No hay garantía de que no
experimentemos tribulaciones. Yeshúa dijo: “En el
mundo tenéis tribulación” (Juan 16:33).
Aunque
usted crea en un rapto antes de la Gran Tribulación, eso no
significa que no podrá haber tribulación previa al rapto. Muchos
también creen en un rapto en el medio o a finales de la tribulación.
Yo no intentaré argumentar las diversas posiciones, pero debemos
estar listos para enfrentar cualquier evento que el futuro nos
disponga, sabiendo que Yeshúa también dijo: “Yo estoy con vosotros todos los
días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20).
Cuando mi esposo Tom y yo éramos pastores de
jóvenes hace muchos años, había un hombre en la iglesia muy
interesado en la profecía bíblica. Estaba convencido de que el rapto
de la Iglesia llegaría muy pronto, de modo que no valía la pena
reparar su casa. Su casa literalmente se estaba desmoronando, pero
rehusaba arreglarla. Debemos vivir como si el Señor viniese mañana,
pero también podemos tener un seguro de vida. Dios espera que
vivamos responsablemente.
¿Qué ha
Desacreditado la Profecía Bíblica?
Los mayores enemigos del mensaje profético de
la Biblia han sido sus mayores admiradores. Han hecho mucho daño al
mensaje de Dios al promocionar vano conocimiento y
discordia.
Especulación
Alocada y Sensacionalismo
La credibilidad de la palabra profética es
destruida cuando personas se dedican a la especulación. Cuando usan
la profecía como mero ejercicio intelectual, la gente se torna
negativa. Muchos entusiastas de la profecía tienden a producir
material más sensacionalista que el anterior. A veces producen
teorías muy imaginativas en la predicción de eventos proféticos.
Acusan a personas de ser “anticristos,” establecen fechas para el
rapto, alegan que ciertos eventos tienen tal o cuál significado
profético, etc.
Reportajes
Falsos
Hace varios
años, comenzó a circular una historia de que había un aumento
significativo en la población de buitres en el Valle de Meguidó,
proféticamente conocido como el Valle de Armagedón. Maestros
proféticos estaban diciendo que este aumento en buitres era
anticipación de la batalla de Armagedón. Decían que era una nueva
especie de buitre, y que las hembras estaban produciendo dos o tres
huevos a la vez, en lugar de un sólo huevo usual. ¿Pero cuáles son
los verdaderos hechos? Mi padre, el Dr. David Allen Lewis, maestro
de profecía bíblica, preguntó a muchos quienes vivían en el Valle de
Meguidó o Jezreel si habían notado un incremento en la población de
buitres, y respondieron que no. Cuando preguntó sobre ello en la
Sociedad Protectora de la Naturaleza en Israel, dijeron que la
población de buitres era una especie protegida ¡por estar en peligro
de extinción!
Argumentos
Inútiles
Juicios
ásperos e insultos crueles han sido arrojados entre cristianos con
distintas opiniones respecto a los tiempos finales. Eso es
vergonzoso. Piénselo: todos los cristianos fundamentados en la
Biblia concuerdan respecto a la eternidad: Yeshúa
será rey, y Su reino será eterno. Eso es lo más importante. La
mayoría concuerda en que habrá un reinado milenial, o sea, mil años
de gobierno teocrático en la tierra cuando el Mesías se sentará
sobre el trono de David y reinará desde Jerusalén. Pero parece
ridículo que hermanos estén en discordia en cuanto al tiempo de tres
años y medio, o siete años. Cada creyente debe respetarse el uno al
otro, aunque no concuerden en los detalles.
Mi
padre solía decir que no le molestaba discutir esos detalles con
cualquier creyente, después que tuviera control de sus emociones.
Durante sus más de 50 años en el ministerio, muchas personas
trataron de convencerlo sobre cierta perspectiva. ¿Cuál era su
respuesta? Decía: “He estado estudiando la palabra profética desde
1954. Francamente, no he escuchado un nuevo argumento en ese
particular desde hace más de dos décadas. ¿Por qué será tan
importante que la gente trate de persuadir a otros sobre su posición
en ese asunto tan insignificante de la doctrina cristiana? Claro,
quisiera que todos creyeran como yo, pero he dejado eso a un lado
porque hay otros asuntos de mayor envergadura en esta batalla de los
finales tiempos. Debemos unirnos para confrontar a nuestro enemigo
común con la fuerza de la unidad. Existe una doctrina básica para
nuestra comunión, como la naturaleza de Dios y la deidad de Yeshúa, pero la doctrina del
rapto antes, en medio o al final de la tribulación no es una de
ellas. Si su espíritu no está correcto, tendrá muchos problemas en
su vida durante los últimos tiempos.”
Tito
3:9-11 nos dice: “Pero evita
controversias necias, genealogías, contiendas y discusiones acerca
de la ley, porque son sin provecho y sin valor. Al hombre que cause
divisiones, después de la primera y segunda amonestación, deséchalo,
sabiendo que el tal es perverso y peca, habiéndose condenado a sí
mismo.”
Un Juego de
Números
Apocalipsis
13:16-18 habla acerca de una bestia con el número 666. Por largo
tiempo, ha habido especulación sobre ese sistema de enumeración y un
hombre que llevará el número del 666. Durante la Segunda Guerra
Mundial, había muchas ideas de que Mussolini fuera el Anticristo
debido a un título que se adjudicó: “VV IL DUCE,” que en numerales
romanos equivale a 666. En el pasado, varios papas, Judas Iscariote,
Nerón, Napoleón, Stalin, Hitler y Mao Tse Tung fueron identificados
como el final Anticristo. Un pastor de Chicago dijo que Hafez
al-Assad, el previo presidente de Siria, era el
Anticristo.
Mi padre tenía una colección de
“evidencias” de que Richard Nixon, Jimmy Carter, Menachem Begin,
Anwar Sadat, Pierre Elliot Trudeau, Henry Kissinger, Ronald Reagan,
George Bush (padre) y Saddam Hussein eran el Anticristo, por su
relación con el número 666. Algunos escribieron convincen-temente
que John F. Kennedy no moriría porque era el Anticristo, la “bestia”
que sería sanada de su herida y revelada luego al mundo. La mayoría
de esos hombres ya han fallecido. Se pierde la credibilidad cuando
el candidato escogido para ser el Anticristo no cumple con la
expectativa. Nuestro énfasis no debe estar en el Anticristo, sino en
el Señor mismo.
Un Juego de
Fechas
Muchos
han intentado ponerle fecha a la venida del Mesías. Repetidos
fracasos han provocado profundas desilusiones. En la década de 1980,
un hombre escribió el libro llamado 88 Razones para que el Rapto sea
en 1988. Cuando el rapto no ocurrió en 1988, publicó una versión
revisada que predecía Su venida durante 1989, y continuó posponiendo
la fecha hasta que se cansó. Sin embargo, sobre 300 profecías
bíblicas ya han sido cumplidas respecto al Mesías, y el Nuevo
Testamento contiene otras 257 referencias sobre el futuro regreso
del Mesías a este planeta. Tengo completa confianza de que esas
también serán cumplidas. Las Escrituras Cristianas dicen que no
sabremos cuándo viene hasta que venga: “Pero de aquel día y hora nadie
sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el
Padre” (Mateo 24:36).
Temor de Nuestros
Amigos Judíos
El interés cristiano en
la profecía bíblica es un asunto de mucha preocupación para la
comunidad judía. Nuestras discusiones no sólo circulan entre la
comunidad cristiana, sino que nuestros amigos judíos también las
escuchan. Algunos temen que nuestro propósito por construir
relaciones con ellos en estos tiempos es para que adelantemos la
venida del Mesías y precipitemos el exterminio judío. Hace unos
años, el anfitrión de un programa de televisión en Estados Unidos
llamado 60 Minutos trató de comprender por qué los
cristianos apoyan a Israel. En un momento durante la discusión,
alguien dijo que los cristianos apoyan a Israel por sus expectativas
escatológicas. Se dijo que los cristianos creen que el día vendrá
cuando dos-terceras partes del pueblo judío será asesinada, y el
restante tercio se convertirá al cristianismo. Nuestros amigos
judíos quedaron horrorizados. Para ellos, parecía una total
aniquilación del pueblo judío. Luego de eso, muchos me cuestionaron
la razón por la cual Puentes para la Paz les estaba
ayudando.
He
concluido que el pueblo judío vive con un temor existencial al
exterminio. Pero la profecía mencionada en el programa de TV
proviene de un profeta judío llamado Zacarías. No es una profecía
“cristiana.” El pasaje en cuestión dice: “Y sucederá en toda la tierra
--declara el SEÑOR-- que dos partes serán cortadas en ella, y
perecerán; pero la tercera quedará en ella. Y meteré la tercera
parte en el fuego, los refinaré como se refina la plata, y los
probaré como se prueba el oro. Invocará él mi nombre, y yo le
responderé; diré: ‘El es mi pueblo,’ y él dirá: ‘El SEÑOR es mi
Dios’" (Zac. 13:8-9).
Pensadores occidentales tienden a leer todo en
orden cronológico, pero los profetas escribieron desde una
perspectiva hebraica, y el pensamiento secuencial no es siempre su
estilo. Debemos ser cautelosos cuando formulamos escenarios
proféticos. No podemos estar absolutamente seguros de cómo o cuándo
sucederán las cosas. Unos eruditos piensan que ese pasaje de
Zacarías ya fue cumplido con la destrucción de Jerusalén en el año
70 d.C., o con el Holocausto alemán. En respuesta a mis
interrogadores judíos, les dije que algunos cristianos podrían estar
motivados por esas cosas, pero que las personas en Puentes para la
Paz están motivadas por su amor a Dios, y el amor de Dios por Israel
y el pueblo judío.
¿Cuál debe ser
Nuestra Respuesta ante la Profecía Bíblica?
Esa es una de las preguntas que le
he hecho al Señor. Al observar todas las señales de los tiempos,
¿cómo debemos responder? En lugar de enfrascarnos en argumentos
teológicos, sensacionalismo o especulación, debemos MANTENER EL
RUMBO que llevamos. Dios está cumpliendo Su palabra profética, y
debemos ser fieles a Su llamado, comprendiendo que así participamos
en el cumplimiento de la profecía bíblica. Pero para que podamos
mantener nuestro rumbo, debemos cumplir con los siguientes
requisitos:
1.
Compromiso
Ya es tiempo de que los cristianos dejemos a un
lado nuestras diferencias y nos unamos tras unas metas en común. Me
asombra que existan como 38,000 diferentes denominaciones
cristianas. La mayoría de ellas originaron en desacuerdos y
consecuentes divisiones. Si vamos a ser efectivos para el Señor
durante estos tiempos retadores, debemos estar comprometidos a
servir a Dios, y el uno al otro, a pesar de que tengamos diferencias
teológicas y denominacionales.
2.
Claridad
Debemos pedir a Dios una clara comprensión de
nuestros propósitos, roles y responsabilidades. Si vamos a mantener
nuestro rumbo, debemos primero comprender nuestro rumbo. Debemos ser
estudiantes serios de la Palabra. En Puentes para la Paz, esta
comprensión implica comprender el dolor del pueblo judío, ocasionado
por siglos de persecución y dolor. Necesitamos comprender la manera
en que la Iglesia ha percibido a Israel, ha poseído una teología
cristiana defectuosa sobre Israel, y cómo contrarrestarla con la
Palabra de Dios. También es importante que estemos apercibidos de
cómo se desarrollan los eventos en nuestros medios. No debemos
cerrar nuestros ojos ante los peligros y rumores de guerra, sino
discernir las señales de los tiempos y estar preparados para
responder. Es vital que comprendamos nuestro llamado y enfoquemos
nuestras prioridades, a la vez que reconozcamos que no todos tienen
este mismo llamado. Debemos aprender a respetar el llamado que Dios
hace a otras vidas y grupos.
3.
Preparación
Cada
obra y trabajo tiene prerrequisitos. Es necesario estar preparado
para lo que viene. En términos universitarios, no se puede tomar
Inglés 102 sin antes haber tomado Inglés 101. Como los cristianos
enfrentaremos tiempos difíciles, debemos prepararnos en lo físico,
espiritual, mental y práctico para poder perseverar. El apóstol
Pablo dijo a los gálatas: “Y
no nos cansemos de hacer el bien…” (Gálatas 6:9). Pablo hizo esa
exhortación luego de haber sido apedreado en Listra, aprisionado con
Silas, y sentido la oposición de gran muchedumbre. Él supo enfrentar
esos obstáculos sin rendirse. El autor del libro de los Hebreos nos
exhorta a correr con paciencia: “Por tanto, puesto que tenemos
en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también
de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y
corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12:1).
Espiritualmente,
debemos dedicarnos a pasar más tiempo con el Señor: leyendo Su
Palabra, orando, buscando Su rostro, adorándole y alabándole. Ya no
es suficiente que seamos cristianos de domingo. Necesitamos una
relación con Dios las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Pero necesitamos recordar que no lo podemos hacer con nuestra propia
fuerza. "‘No por el poder ni
por la fuerza, sino por mi Espíritu’--dice el SEÑOR de los
ejércitos” (Zacarías 4:6). La Biblia dice que también debemos
prepararnos mentalmente. “Por
tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en
espíritu, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se
os traerá en la revelación de Jesucristo” (1 Pedro 1:13).
En términos prácticos, necesitamos prepararnos
según el llamado de Dios a nuestras vidas y nuestros ministerios. En
Puentes para la Paz, eso significa establecer un almacén de alimento
en el norte de Israel para poder responder a cualquier situación de
emergencia que surja. En una tierra continuamente amenazada por
guerra, mi esposo ha sentido la necesidad de comprar un generador
eléctrico. Mantenemos un abastecimiento de agua potable y vivimos en
un apartamento que tiene un refugio contra bombas. Durante estos
tiempos de dificultades financieras, también debemos pagar nuestras
deudas y vivir según nuestros ingresos, no según nuestros deseos.
Tom y yo hemos pagado todas nuestras tarjetas de crédito y tomamos
cuidadosas decisiones sobre cómo gastar. Algunos todavía necesitan
tomar ese paso de fe para hacer lo que Dios les ha pedido hacer. No
permitamos que nada intervenga en nuestra respuesta al llamado de
Dios. Y todo lo que hagamos debe ser con excelencia, como si lo
hiciésemos para el Señor.
4. Trabajo en
Equipo
Es absolutamente esencial
que reconozcamos que necesitamos el uno del otro. No intentemos
hacer las cosas por cuenta propia. Hay bendición en la unidad (Salmo
133). Primero, debemos recordar que nunca estamos solos. El Señor,
nuestro capitán de equipo está con nosotros, y debemos confiar en
Él: “Así dice el SEÑOR:
Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su
fortaleza, y del SEÑOR se aparta su corazón. Será como arbusto en el
yermo y no verá el bien cuando venga; habitará en pedregales en el
desierto, tierra salada y sin habitantes. Bendito es el hombre que
confía en el SEÑOR, cuya confianza es el SEÑOR. Será como árbol
plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la
corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán
verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar
fruto” (Jeremías 17:5-8). Y no tenemos que temer: “Sed firmes y valientes, no
temáis ni os aterroricéis ante ellos, porque el SEÑOR tu Dios es el
que va contigo; no te dejará ni te desamparará” (Deuteronomio 31:6).
También necesitamos apreciar el equipo en que
Dios nos ha puesto. Un equipo puede funcionar bien sólo si los
miembros actúan como un todo y cada uno trabaja según su capacidad,
bajo la supervisión correspondiente, para asegurar que las metas
sean alcanzadas. Imagínese un juego de fútbol en que un jugador se
aferra a la pelota sin pensar en los demás jugadores. Lo único que
le interesa es exhibir su proeza, aunque otro jugador esté en mejor
lugar para anotar un gol. Pero cuando los jugadores comparten la
pelota, pasándola al que realmente tenga más probabilidades de
anotar, se convierte en un equipo formidable. Ese es el tipo de
cooperación que la Iglesia necesita durante estos tiempos críticos.
Cada cual tiene que estar aferrado al Señor, escuchando Sus
instrucciones, trabajando en armonía con los demás que Dios ha
puesto en el equipo. Recuerde, la clave del trabajo en equipo es que
se pongan las necesidades del proyecto por encima de los deseos y
las preocupaciones propias.
Cooperando con
Dios
Manteniendo
el rumbo no es fácil. Requiere concentración, compromiso, destreza,
trabajo en equipo y resistencia. Puentes para la Paz ha tomado la
decisión de “mantener el rumbo” que Dios nos ha dado. ¿Y usted?
¿Será algo fácil? Probablemente no, pero lo haremos con la ayuda de
Dios, como un equipo que sabe que su llamado de Dios es más
importante que la necesidad individual.
Ciertamente,
Yeshúa habló acerca de un
día en que habría guerras y rumores de guerra, terremotos, hambres,
pestilencias, ofensas, odio, falsos profetas y apatía (Mateo 24). En
nuestro mundo actual, vemos todas esas señales de los tiempos. ¿Cuál
debe ser nuestra respuesta? No debemos hacer especulaciones alocadas
o proclamaciones dogmáticas, sino continuar cooperando fielmente con
lo que Dios está haciendo, manteniendo el rumbo de lo que nos ha
dado para hacer. “Por tanto,
mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en
la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en
vano” (1 Corintios 15:58).
Rev.
Rebecca J. Brimmer
Presidenta
Internacional y CEO
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