¡AHORA LES GUSTA
LA ESCUELA!
Septiembre
está a la vuelta de la esquina, y eso en Israel significa que es
tiempo para que los niños regresen a la escuela. La mayoría de ellos
anticipan con alegría su nuevo comienzo escolar luego de las
vacaciones de verano, pero otros están atemorizados. Esos son los
niños cuyos padres viven en extrema pobreza. Al igual que en el
resto del mundo, ellos anhelan ser aceptados por sus pequeños
compañeros. La presión de estar en "la onda," verse bien y tener las
cosas como los demás es igualmente importante en Israel como en su
propio país. Un niño que llegue a la escuela con una mochila
apropiada y ropa atractiva se sentirá más confiado entre sus
pares.
Tristemente, muchos padres israelíes no pueden
proveer siquiera las cosas esenciales a sus niños, mucho menos
comprarles ropa linda y mochilas de última moda. Aunque las clases
son gratuitas, los padres tienen que pagar libros, uniformes (en
algunas escuelas), artículos escolares y cuotas para actividades
extracurriculares, como tutoría, excursiones y campamentos de
verano. Sirven un almuerzo caliente en la escuela, pero sólo lo
disfrutan quienes lo puedan pagar.
Nuestro Programa de
Niños Escolares
Los
niños en nuestro programa escolar vienen de familias que no pueden
sufragar aún sus necesidades más básicas. El director de una escuela
pública religiosa me dijo que Puentes para la Paz ha causado gran
impacto en su institución. Previamente, ese tipo de niño llegaba a
la escuela sin libros. Trataba de mirar por encima del brazo de su
compañero o utilizaba copias de algunas páginas del texto, que era
lo máximo que podía proveer la escuela. Sin libros, no podía
estudiar en su casa. Dicho estudiante inevitablemente quedaba
rezagado porque simplemente no tenía la oportunidad de adelantar en
sus estudios. Ahora, todos los niños en esa escuela tienen libros.
El director y los maestros que conocí me expresaron su gratitud con
efusividad. Mi corazón se derretía mientras miraba a esos preciosos
niños respondiendo con emoción a las preguntas de su maestro. Me di
cuenta que, a través de nuestros esfuerzos, dichos niños ahora
tienen la oportunidad de romper el ciclo de pobreza que intimida a
la familia. Por medio de la educación, ahora tienen la oportunidad
de alcanzar todo lo que Dios desea que alcancen.
Los niños auspiciados por el Programa de Niños
Escolares son bendecidos durante todo el año escolar. En septiembre,
les compramos sus libros. También les entregamos una mochila y los
necesarios materiales escolares. Cuando llega el primer día de
clases, pueden ir con rostros sonrientes porque se sienten a la par
con sus compañeros. Si su escuela requiere que usen uniforme,
también se les suple uniformes. Todos los días durante el año
escolar reciben un almuerzo caliente. Cuando la escuela planifica
una salida o excursión, ninguno se quedará atrás por falta de
dinero.
En Israel, el
año escolar se extiende de septiembre a julio. En julio, celebran
los campamentos de verano, y casi todos los niños israelíes pasan
tres semanas en uno de ellos. Como lo usual es que ambos padres del
hogar trabajan a tiempo completo para sostener a la familia, el
campamento de verano dura todo el día. Cada día reciben desayuno y
almuerzo. Las actividades no son meramente divertidas, sino también
educativas. Dos horas al día estudian inglés, matemática y hebreo, y
les proveen cuadernos especiales para el campamento. También
disfrutan de proyectos de arte, música y drama, además de viajes
fuera de la escuela. Puentes para la Paz no tan sólo ayuda a los
niños israelíes para que puedan asistir a tales campamentos, sino
que también envía voluntarios para ayudar en las actividades con los
niños.
Un estudiante de cuarto grado en el Programa de
Niños Escolares nos envió la siguiente nota de
agradecimiento:
"Shalom, mi nombre es Shai Boaron. Soy una niña
de nueve años, nacida en Israel. Tengo tres otros hermanos en mi
familia. Mi clase favorita es hebreo, y me gustan mucho los
deportes. Después de la escuela, casi siempre veo la TV. Me gusta
leer, caminar y jugar con mis amigas. Mis colores favoritos son
rojo, azul, rosado y amarillo, y me gustan mucho los peluches.
Cuando sea mayor, quiero ser una escritora. Gracias por ayudarme en
la escuela, y que sean bendecidos."
Los Auspiciadores
Hacen Ésto Posible
Todo ésto es posible porque cristianos a nivel
mundial han abierto sus corazones para bendecir a Israel y a sus
ciudadanos más jóvenes de manera tangible y práctica. Su compromiso
financiero de US $60 al mes por un año representa una enorme
diferencia en la vida de muchos niños, su familia, su escuela y su
comunidad.
Cada
auspiciador recibe el perfil biográfico de un niño. Algunas veces,
nuestros auspiciadores nos expresan que desean dar un regalo
especial para ayudar a su
niño.
Este año, un auspiciador quiso bendecir a su niño con un donativo
especialmente generoso. Nos pusimos en contacto con la escuela para
conocer las necesidades de la familia. Descubrimos que la familia,
que incluía cinco niños (y otro de camino), no tenía máquina de
lavar ropa. Nos acercamos a un vendedor local, quien estuvo de
acuerdo con rebajar el precio, y pudimos regalar a la familia una
nueva máquina lavadora, además de gran cantidad de detergente. ¡Cuán
gran bendición fue ésta por parte del Señor y de su auspiciador,
quien sintió hacer dicho regalo a la familia!
El año pasado,
152 niños en la ciudad de Beit Shemesh recibieron ayuda por nuestro
programa. La oficina del Alcalde, además de la Fundación Keren
Shemesh, colaboraron para que todo ésto se lograse. Desde el alcalde
hasta el niño más pequeño en la ciudad sabía que los fondos
provenían de cristianos quienes les aman lo suficiente para
ayudarles en su necesidad. En fin, el pueblo total de 80,000
habitantes fue impactado.
Por fe, este próximo septiembre queremos
aumentar el número de niños beneficiados en el programa a 200. Como
se requieren tres auspiciadores por cada niño, eso significa que
estamos creyendo que Dios nos ha de dar 600 auspiciadores en lugar
de sólo 450. No todos pueden comprometerse con US $60 al mes, pero
podrían enviar un regalo especial para estos niños. Esos donativos
especiales nos ayudan a comprar acondicionadores de aire para los
salones, renovar las condiciones de la escuela, y suplir
computadoras y otro equipo para los estudiantes.
Cuando terminó
el pasado año escolar, durante la ceremonia de graduación, nuestro
Director de Operaciones Israelíes (retirado este año), Bill Stevens,
fue honrado por esa escuela en Beit Shemesh. Yo estaba sentada en
primera fila, y miré con asombro mientras el director escolar, los
maestros, los estudiantes y hasta el alcalde de la ciudad rindieron
honor, en hebreo, a un cristiano. Bill Stevens, de pie y con
lágrimas en los ojos, aceptó ese gran honor. Durante su discurso de
aceptación, dijo: "Yo sólo puedo recibir este honor como
representante de los cristianos quienes les aman y les quieren
bendecir."
Por favor, ore por su participación en nuestro
Programa de Niños Escolares durante este nuevo año escolar. Su
regalo podría cambiar la vida de un niño, su familia, y otros más.
Si usted no puede auspiciar a un niño con un compromiso mensual,
envíe el donativo que pueda, para que así ayudemos a escuelas con
sus diversas necesidades de reparación y equipo. Juntos, podremos
impactar cientos y hasta miles de vidas.
Bendiciones
desde Jerusalén,
Rebecca
J. Brimmer
Presidenta
Internacional y CEO