PUENTES
PARA LA PAZ:
Un Ministerio
según Mateo 25
A
medida que nos enteramos de eventos alarmantes alrededor del mundo,
durante tiempos de gran incertidumbre financiera, guerra y rumores
de guerra, desastres naturales y persecución de los creyentes en
varios lugares, muchos cristianos se encuentran meditando sobre las
palabras de Yeshúa (Jesús) en Mateo 24,
donde habla con Sus discípulos sobre las señales de los tiempos
previo a Su venida.
Velen – Estén
Preparados – Sean Fieles
Yo
también he estado recientemente leyendo y releyendo ese pasaje. En
el verso 42, Yeshúa nos dice que velemos,
porque no sabemos la hora en que venga el Señor. En el verso 44, nos
dice que estemos preparados. Luego nos dice que
seamos fieles. La adrenalina me comenzó a subir
cuando leí las palabras en Mateo 24:45 a la luz del ministerio de
Puentes para la Paz. “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente
a quien su señor puso sobre los de su casa para que les
diera la comida a su tiempo?” (énfasis añadido). Sí, Dios ha levantado a Puentes para
la Paz para que le demos comida al pueblo de Israel en este
tiempo.
Yeshúa sigue refiriéndose a los mismos conceptos en
Mateo 25 cuando enfatiza: velen, estén preparados y sean fieles en
los negocios del Señor. La parábola de las vírgenes prudentes e
insensatas (vs. 1-13) ilustra la necesidad de velar y estar
preparados. La parábola de los talentos nos enseña que debemos
cuidar los negocios de nuestro Señor, usando los talentos que nos ha
dado.
Juicio de las
Naciones
Al
final, leemos acerca del juicio de las naciones y los criterios por
los cuales serán juzgados. “Pero
cuando el Hijo del Hombre venga en Su gloria, y todos los ángeles
con El, entonces El se sentará en el trono de Su gloria; y serán
reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de
otros, como el pastor separa las ovejas de los
cabritos”
(vs. 31-32). Eso se parece a otro pasaje donde Dios dice que juzgará
a las naciones. “Porque en aquellos días y en aquel tiempo,
cuando Yo restaure el bienestar (haga volver a los cautivos) de Judá
y Jerusalén, reuniré a todas las naciones, y las haré bajar al Valle
de Josafat. Y allí entraré en juicio con ellas a favor de Mi pueblo
y Mi heredad, Israel, a quien ellas esparcieron entre las naciones,
y repartieron Mi tierra” (Joel 3:1-2).
Dios
va a juzgar a las naciones, y gran parte se relaciona con la manera
en que trataron a Su pueblo y la tierra de Israel. En Mateo 25,
leemos cuál será el premio para las naciones
“ovejas”: “…Entonces el Rey dirá a los de Su derecha:
‘Vengan, benditos de Mi Padre, hereden el reino preparado para
ustedes desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y
ustedes Me dieron de comer; tuve sed, y Me dieron de beber; fui
extranjero, y Me recibieron; estaba desnudo, y Me vistieron;
enfermo, y Me visitaron; en la cárcel, y vinieron a Mí’” (vs.
34-36). Cuando se le pregunta por qué dijo eso, Yeshúa les
responderá: “…‘En verdad les digo que en cuanto lo hicieron a uno
de estos hermanos Míos, aún a los más pequeños, a Mí lo
hicieron’” (v. 40).
Necesidades
Básicas
En
tiempos de dificultad, nuestras prioridades son afectadas. ¿Qué
comeremos? ¿Cómo nos protegeremos de los elementos? Otras cosas
pierden su importancia. Puentes para la Paz fielmente provee lo más
básico al pueblo de Israel (a quienes Yeshúa llama los más pequeños de Sus
hermanos). Recientemente recibimos esta carta de un hombre judío
ortodoxo que maneja muchas cocinas públicas en Israel. Puentes para
la Paz le provee los ingredientes básicos para 14,000 comidas que
sirve al día.
Para Puentes para la Paz:
Creo
que me conocen lo suficiente como para saber cuán sinceramente digo
que me siento terrible y avergonzado al tener que enviarles este
e-mail. Sin embargo, no tengo alternativa. Permítanme explicarles.
No sólo se encuentra la economía mundial en un embrollo, sino que
también se comienza a sentir en Israel. En el periódico ‘The
Jerusalem Post’ de hoy dice que Israel tiene la peor pobreza
del mundo occidental, con un cuarto de la población viviendo en
pobreza [énfasis añadido]. Todos los días, hay artículos
sobre despidos de empleo, y muchos más vendrán en 2009. Y para
complicar las cosas, más necesitados vienen en busca de ayuda—un
aumento de 40%. Es muy intimidante. Tenemos mucha razón por la que
preocuparnos.
Pensaría
usted que eso es suficiente, pero hay más. Hemos sido devastados en
Israel por la debilidad del dólar norteamericano. [Recibimos
dólares, pero] todos mis productos de alimento se compran en
shéqueles. Hemos perdido sobre el 30% de nuestro poder
adquisitivo [énfasis
añadido]. Peor aún, los precios de los artículos más básicos para
preparar nuestras comidas calientes han sobrepasado del techo:
arroz, maíz, pan, pollo, etc.
Al presente, estoy sirviendo sobre 14,000
comidas al día. En una reunión de emergencia decidimos que, aunque
no tenemos el corazón de eliminar a personas de nuestra lista (nadie
en la reunión quería la tarea de informar a algunas personas
necesitadas que ya no podrían venir a buscar la comida para ellos y
sus hijos), tendremos que disminuir el tamaño (y peso) de la porción
de las comidas que servimos. Por ejemplo, una porción de pollo
empanado que antes pesaba 150 gramos (5.3 onzas), ahora pesará 90
gramos (3.2 onzas). Igual tenemos que hacer con el arroz, los
vegetales, etc.
Creo que están sintiendo mi dolor y lo que
estoy atravesando. Por eso me torno a ustedes. Espero que me
perdonen. Honestamente desearía no tener que pedirles esto. No
disfruto el hacerlo. Gracias por su comprensión. Por favor ayuden. Y
por favor, que sea de manera generosa. Lo lamento si les he hecho
sentir incómodos, pero eso es relativamente poco comparado con el
sufrimiento de los pobres y los necesitados. Espero tener su
comprensión. Su amistad significa mucho para mí. Por favor, deseo
escuchar una respuesta.
Cada
organización está enfrentando el mismo reto. Ahora es el tiempo de
alimentar a los pobres en Israel. Mientras usted ve la manifestación
de las señales de los tiempos, confío que esté preparando su corazón
y que fielmente responda al llamado de alimentar a los hermanos
naturales de Yeshúa, el pueblo judío. Hemos determinado
que Puentes para la Paz estará a su lado, alimentando, proveyendo
frazadas calientes y ministrando el amor de Dios al pueblo de Israel
hasta la venida del Mesías. Por favor, únase a nosotros en esta
tarea según Mateo 25, que está tan cercano al corazón del
Señor.